<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591</id><updated>2012-02-01T02:32:01.109-08:00</updated><category term='El amor en tiempos del Facebook'/><category term='Literatura grupera'/><category term='Resentido'/><category term='Diario del ron'/><title type='text'>INMORAL</title><subtitle type='html'>Literatura de mal gusto</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>39</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7774946025396820238</id><published>2011-07-08T12:36:00.000-07:00</published><updated>2011-07-08T12:36:07.229-07:00</updated><title type='text'>El Hombre sin cabeza</title><content type='html'>En un mundo devastado, el hombre sin cabeza encontrará el remedio para aliviar sus pesadillas... pero sólo por un tiempo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe src="http://player.vimeo.com/video/24797972?title=0&amp;amp;byline=0&amp;amp;portrait=0" width="400" height="295" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/24797972"&gt;El Hombre sin Cabeza&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/animauxchannel"&gt;AnimAux&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7774946025396820238?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7774946025396820238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7774946025396820238&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7774946025396820238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7774946025396820238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/07/el-hombre-sin-cabeza.html' title='El Hombre sin cabeza'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-6032296367262054927</id><published>2011-06-29T23:46:00.001-07:00</published><updated>2011-06-29T23:46:10.136-07:00</updated><title type='text'>De abducidos y bailes marcianos</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;“¡Cabello negro, ojos azules y tez blanca! Qué hombre tan extraño y sin embargo… bien parecido”, dice la Señora K a su marido cuando le relata un sueño loco, el de un hombre gigante (de 1.80 m) que baja de un aparato plateado para saludarla. La obra es &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Crónicas Marcianas, &lt;/i&gt;de Ray Bradbury, escrita en 1946, un libro maestro que rebasa las pretensiones de la ciencia ficción, pues más allá de imaginar la vida en el planeta rojo, nos plantea escenarios de soledad, de la retorcida locura que provoca la confusión al no saber dónde se está parado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Si un contacto temprano con el mundo marciano me hubiera ocurrido con la literatura, o mejor aún, con la ciencia, habría asimilado de forma inteligente la existencia de ese planeta vecino, separado apenas por 90 millones de kilómetros, según los viajeros del libro citado. Pero no, ese contacto con lo extraterrestre me ocurrió a partir de una coreografía en segundo de primaria, de una escuela llamada Pedro Loredo Ortega, ubicada en el Pedregal de San Nicolás, D.F. Era la primavera del 84 cuando el estricto profesor Abdón dio la orden: “En quince días es el festival del Día de las Madres, así que la maestra Judith ha preparado un baile en el que todos deben de participar”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-u2DFDX0K2e0/TgwbKMEK_PI/AAAAAAAAAVE/ahlmEd11AAQ/s1600/PortadaAbducidos.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="231" src="http://3.bp.blogspot.com/-u2DFDX0K2e0/TgwbKMEK_PI/AAAAAAAAAVE/ahlmEd11AAQ/s320/PortadaAbducidos.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Llegada la fecha y bajo un atuendo de lo más ridículo (los ojos del marciano en mi abdomen y en mi cabeza una caja de cartón) traté de seguir los movimientos que había marcado la profesora de Educación Artística, pero mis problemas de coordinación motriz me hacían lucir torpe, disparejo con el resto del grupo. Busqué el rostro de mi madre para saber el tamaño de mi ridículo, pero fue una mala ocurrencia, porque una madre siempre verá a su hijo como el más lindo, el más simpático de todos. A sabiendas de mi mala actuación, desee con todas mis fuerzas que me tragara la tierra, y hubiera deseado que una nave marciana me abdujera, pero cómo carajos iba a saberme esa palabra en segundo de primaria, ¿cómo? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Siguiendo con la obra de Bradbury (también guionista de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Moby Dick&lt;/i&gt;) es de llamar la atención la forma en que plantea una posible abducción. Sucede en los sueños de la referida señora K, quien es seducida por extraños seres venidos de la Tierra para después treparla a una nave plateada y darle un paseo por territorios completamente desconocidos. El encuentro entre dos civilizaciones distantes y distintas suele tomar formas más bien violentas en la imaginación de los escritores y hasta de los testigos reales de las abducciones. Dos de ellos surgieron hacia la segunda mitad del siglo XX (más o menos en las fechas de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Crónicas Marcianas&lt;/i&gt; y otras obras de ciencia ficción) para provocar desde entonces toda una ola de supuestos testimonios documentados que garantizan la existencia de malévolos marcianos quienes no se conforman con examinar a los “levantados” (permítanme la narco-expresión), sino que ya en esas se pasan de abusados y hasta le dan violín a las víctimas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Uno de esos secuestros exprés ocurrió en el Brasil de Lula pero en 1957, cuando el agricultor Antonio Villas Boas vio cómo una estrella roja se acercó a su cultivo para luego toparse con un humanoide que lo llevaría hasta una nave en donde se le sacó un poco de sangre y quién sabe qué más cosas de su cuerpo, mismo que posteriormente sería repasado por una mujerzuela de la vida galante marciana. Tan sólo cuatro años después sucedería un segundo caso, ahora en New Hampshire, Estados Unidos. Le pasó al matrimonio formado por Betty y Barney Hill, quienes conducían hacia Quebec cuando una nave extraterrestre se les atravesó en su camino. Según confesaron a los militares, hubo un tiempo perdido en el que no recuerdan nada, pero lo que sí vieron es cómo el vestido de la señora estaba desgarrado, prueba irrefutable para deducir una violación a cargo de esos humanoides. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Como sea, escapar de la Tierra y buscar vida en otros planetas se convirtió en una obsesión que ha pasado de la simple literatura a la vida real, por más que las evidencias de la NASA dejan en claro que en Marte no hay nada como para pasarla bien. Esa terquedad del ser humano por escapar de la realidad a pesar de la incertidumbre la refleja muy bien Bradbury cuando en un lejanísimo marzo del año 2000, un tal Pritchard berrea al negársele ir a Marte: “¡No me dejen en este mundo terrible! ¡Quiero irme! ¡Va a haber una guerra atómica! ¡No me dejen en la Tierra!”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;El planteamiento de un mundo devastado no fue, finalmente, tan errado. Si bien no se dio una guerra nuclear como tal a los inicios del nuevo siglo, sabemos que las naciones más poderosas poseen un armamento para hacer volar lo que sea, y que, por otra parte, los efectos de la depredación natural pronostican un planeta inviable para ser habitado en un futuro no muy lejano.&amp;nbsp; En ese tenor, o mejor dicho, en ese temor, los más asustadizos ya exigen un presupuesto de la ONU ante el inminente contacto con otras civilizaciones. Un artículo publicado por la revista inglesa &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Philosophical Transactions &lt;/i&gt;a inicios de este año asegura que los gobiernos del mundo deben estar listos para el inevitable encuentro con una civilización extraterrestre “que podría ser violenta”. A estos profetas del apocalipsis interplanetario habrá que recomendarles el pasaje &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Aunque siga brillando la luna &lt;/i&gt;de las crónicas bradburyanas, donde dos terrícolas comprueban con desolación que las ciudades marcianas han sido extinguidas en su totalidad: “La varicela atacó a los marcianos como nunca ha atacado a los terrestres. Supongo que tenían otro metabolismo. Los quemó hasta ennegrecerlos, y los secó hasta transformarlos en copos quebradizos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Siempre imaginamos guerras entre seres vivos y sin embargo son enfermedades enviadas por algún perverso dios las que contribuyen a disminuir la densidad de las poblaciones. En el México de hoy los narcos compran armas a diestra y siniestra principalmente en los Estados Unidos, las utilizan para exterminar a sus rivales de cartel y sin embargo jamás acabarán con ellos, como tampoco el gobierno exterminará al conjunto de malosos. Para arrasar con la humanidad basta con inundaciones, plagas u olas de aire radioactivo. Cuando eso suceda, buenos y malos desearán que una nave plateada los secuestre, y si sus tripulantes quieren tener sexo desenfrenado, ya será lo de menos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;*Texto incluido en el más reciente número de la revista Generación&lt;/b&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-6032296367262054927?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/6032296367262054927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=6032296367262054927&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6032296367262054927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6032296367262054927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/06/de-abducidos-y-bailes-marcianos.html' title='De abducidos y bailes marcianos'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-u2DFDX0K2e0/TgwbKMEK_PI/AAAAAAAAAVE/ahlmEd11AAQ/s72-c/PortadaAbducidos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-2713611914871546783</id><published>2011-06-19T21:35:00.000-07:00</published><updated>2011-06-20T17:16:07.134-07:00</updated><title type='text'>Carta de un tuitero frustrado</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me rindo. Este es el último tuit. Es un tuit extenso, un tuit estúpido, un tuit que rebasa los 140 caracteres. La brevedad no es mi palabra favorita. Bueno, perdón, esto ya ha dejado de ser un tuit. Estoy aquí para decirles #yoconfieso que en más de un año como tuitero, nunca he rebasado la cifra de 25 followers.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sewE6LJHuZU/Tf_irbCeHeI/AAAAAAAAAVA/UCOff5FN_Nc/s1600/twitter-bird.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="140" src="http://4.bp.blogspot.com/-sewE6LJHuZU/Tf_irbCeHeI/AAAAAAAAAVA/UCOff5FN_Nc/s200/twitter-bird.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Y miren que me he esforzado como nunca antes. Mi obsesión por ser un tuitstar ha ocasionado que deje caer mi vida en un abismo profundo y negro. Mi mujer se hartó de mí. Dejé de mirarle el trasero por mirar a la pantalla. Dejé de tocar sus chichis por tocar el teclado de mi lap. Asumo que soy responsable de la ruina en este hogar donde nunca hay papel de baño, donde nunca hay focos y por supuesto no hay gas ni agua para tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo poco que gano lo he invertido en tecnología que me lleve al camino del éxito en este complejo mundo tuitero. Lap, PC, tres tablets, Black Berry y mi i pone 4. Una fortuna invertida en herramientas de comunicación que no me han servido para nada. Les juro que he puesto atención en cada una de las estrategias para ser popular. Es inútil. De poco me sirve inventar ingeniosos hashtags. Ayer, a eso de las 4 de la mañana, a mi mente vino algo genial, inigualable: #puedoescribirlostuitsmastristesestanoche. Posteé poesía de Borges porque era el aniversario de Borges y por lo tanto Borges dejó de ser poeta para ser Trending Topic. Ser parte de esos tuiteros con gafas de hipsters que adoran a Borges sólo cuando es Trending topic es una sensación indescriptible.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También he intentado meterme a conversaciones de política. En mi lista de follows tengo a @vicentefoxque, @felipecalderon, @lopezobrador_, @JlozanoA, @Eruviel_Avila y @EncinasEdomex. Les he escrito a todos y nadie me ha dado ni siquiera un humilde RT. A menudo stalkeo los post de grandes periodistas como @lopezdoriga1, @josecardenas1, @aristeguicnn, @kdartigues, @julioastillero y desde luego @federicoarreola, conocido familiarmente como Don Fede. A él, en lo particular, le he recomendado los mejores tangos de mi colección y le he linkeado profundos artículos para que los publique en su sendero del peje. Resultado: nada. Ni un RT ni un Sea Serio y ningún “déjeme en paz, porro tuitero”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#noesdedios&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo a más de 8600 personas. #yoconfiesoque al principio era selectivo. Seguía a escritores como @albertochimal, @criveragarza, @rafadro, @mauriciomontiel, @margo_glantz… trataba de codearme con intelectuales y aprender de su síntesis literaria. Pero ninguno, nunca, me dio follow, y entonces caí en una terrible depresión que luego se tradujo en actos desesperados que me llevaron a followear a @cuauhtemocb10, @la_legarreta, @galileam y @ninelconde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#todomesalemalcomoacalderon&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acepto este estrepitoso fracaso. Ignoro las causas para que la gente no me dé follow. Soy creativo, soy poeta, soy un tuitero empedernido que sin embargo no llegará nunca a los 30 followers.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;#noesdedios  &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;#puedoescribirlostuitsmastristesestanoche, #puedoescribirlanocheestatuiteada pero de nada me servirá porque #yononacipatuitear, #nadienaciopamistuits. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamo @FValenzuelaM y soy tuitólico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Follow me, por favor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-2713611914871546783?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/2713611914871546783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=2713611914871546783&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2713611914871546783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2713611914871546783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/06/carta-de-un-tuitero-frustrado.html' title='Carta de un tuitero frustrado'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sewE6LJHuZU/Tf_irbCeHeI/AAAAAAAAAVA/UCOff5FN_Nc/s72-c/twitter-bird.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-5197280766068125087</id><published>2011-02-18T08:01:00.000-08:00</published><updated>2011-02-18T08:01:07.792-08:00</updated><title type='text'>Los Ángeles Negros</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;Luego de la Tercera Guerra, era evidente que nada peor podría pasarle a la humanidad. Los bombardeos entre europeos, americanos y asiáticos devastaron cientos de ciudades y dejaron miles de víctimas mortales, mientras que los sobrevivientes tuvieron que resignarse a caminar entre las ruinas, inhalando el polvo envenenado que se levantaba por todas partes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Pobreza, hambre, escases de alimentos, desnutrición, edificios destruidos, ríos intoxicados, aire impuro y militares al frente de los gobiernos formaban parte del nuevo orden mundial, una realidad más cercana al onirismo pesadillesco que a las utopías alguna vez planteadas por activistas, estudiantes y ecologistas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;En esa Tierra moribunda sólo sobreviviría aquel que fuera más rapaz, apenas había lugar para el cínico, el desvergonzado que sin ningún sentimiento de culpa le quitara al otro la comida, para quien no sintiera remordimiento por descobijar al anciano y dejarlo morir como sólo se puede dejar morir a un insecto sin acta de bautizo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-7mA7pDcrq2s/TV6Xd2AD57I/AAAAAAAAAU4/ILx4RkTjN8Y/s1600/666-arte-redes-com.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="224" src="http://2.bp.blogspot.com/-7mA7pDcrq2s/TV6Xd2AD57I/AAAAAAAAAU4/ILx4RkTjN8Y/s320/666-arte-redes-com.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Pero no a todos les fue tan mal. Los más acaudalados empresarios que lograron ponerse a salvo en impenetrables bunkers, escaparon sin pensarlo dos veces. Emigraron al planeta más cercano y ahí comenzarían a gestar una nueva civilización con la ayuda de los nativos ya conquistados y con decenas de esclavos fabricados en naves robóticas, una industria que siguió operando en la clandestinidad aún en tiempos de belicismo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Eso era el Mundo: un lugar arruinado que no podría estar peor. Y sin embargo, faltaba lo peor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;En una noche de crudo invierno el noticiero estelar anunció la presentación en vivo de un invitado poco común. El ser más temido a lo largo de la historia, la oscuridad hecha carne, el representante de la maldad… el señor de las tinieblas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Moreno, de cabello crespo y ojos hundidos, el Diablo agradeció la hospitalidad del conductor y entonces miró fijamente a la cámara para lanzar una advertencia: a partir de ese momento, su ejército de ángeles negros ocuparía las calles del mundo para llenarlas de drogas adictivas, de pandilleros y asesinos, de policías despiadados que no tolerarían ninguna violación al fáctico toque de queda impuesto desde el mismísimo infierno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-IqiNKTFLF1Q/TV6XlgwrhvI/AAAAAAAAAU8/TPTKFVQDzSY/s1600/diablo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-IqiNKTFLF1Q/TV6XlgwrhvI/AAAAAAAAAU8/TPTKFVQDzSY/s320/diablo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;En los siguientes días, Satanás ocupó la antigua Casa Blanca y desde ahí daba enloquecidas órdenes a su milicia para que sembraran el terror en ciudades y pueblos, para que hicieran sentir el peso de su maldad. Los ángeles negros, hospedados en el Infierno por sus malas conductas en la Tierra, trataron de hacer su trabajo lo mejor posible: estaban bien armados, mostraban &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;frialdad a toda prueba y no había en ellos ningún sentimiento de culpa. Eran, en resumen, un inmejorable grupo de malditos, una horda de sicarios sin corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Al cabo de varias semanas Belcebú se dio por vencido. Su ejército de ángeles negros se fue exterminando poco a poco debido a que no podían respirar aquel aire intoxicado; el agua impura destrozó sus hígados y la comida alterada con químicos reventó su páncreas e intestinos. Sus pulmones fueron demolidos por consumir cigarrillos hechos con veneno para ratas y varios de ellos murieron contagiados por enfermedades de transmisión sexual, todo por revolcarse con prostitutas sin certificado médico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Así, al Rey de las Tinieblas no le quedó más remedio que renunciar a la conquista del mundo. Enfermo de las vías respiratorias y casi ciego por ingerir bebidas alteradas, hizo las maletas y emprendió el regreso al Infierno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;"&gt;Se fue por la puerta de atrás y con la cola entre las patas.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-5197280766068125087?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/5197280766068125087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=5197280766068125087&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5197280766068125087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5197280766068125087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/02/los-angeles-negros.html' title='Los Ángeles Negros'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-7mA7pDcrq2s/TV6Xd2AD57I/AAAAAAAAAU4/ILx4RkTjN8Y/s72-c/666-arte-redes-com.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-6798205979248735244</id><published>2011-01-10T18:42:00.000-08:00</published><updated>2011-01-23T21:41:14.207-08:00</updated><title type='text'>El extraño pasajero</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;Casi oscurecía; las nubes pasaban del gris al negro y en las calles todo olía a polvo, a esa tierra desfragmentada, al aroma espeso de aquella ciudad vapuleada por los meteoritos decembrinos. Desde aquella fatídica mañana ya nada era igual. Quienes no murieron emigraron a los planetas vecinos y tan sólo un puñado de hombres arrojados permanecieron en su terruño para esperar a que el tiempo, o alguna otra lluvia de meteoros, los borrara del mapa mundano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;A bordo de su taxi, Abraham giraba su cabeza en todas las direcciones esperando que le hicieran la parada. Pero quién diablos iba a hacerlo en esa ciudad habitada por fantasmas, por almas perdidas sin rumbo fijo. Resignado, estacionó su viejo auto a las afueras de una taberna. Entró sigiloso, calculó sus pasos entre la espesa neblina de humo taciturno y pidió una bebida fuerte para castigar a su garganta. Vio bailar a unas mujeres sintéticas, les arrojó unas monedas y volvió a su bebida. La noche avanzaba sin novedad, así que pagó la cuenta y regresó a la calle, que seguía tan sola como antes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Manejaba con destino a su viejo departamento cuando, para su sorpresa, un sujeto le hizo la señal para requerir de sus servicios. Se trataba de un hombre con rostro gris, cuya cabeza era cubierta por un sombrero de piel. El pasajero no dijo buenas noches ni lléveme a tal dirección, apenas se sentó en la parte trasera del automóvil y fijó su mirada en un pequeño tablero electrónico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TT0Q2wPulOI/AAAAAAAAAUs/jdM2vGuz1uM/s1600/leija+5.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TT0Q2wPulOI/AAAAAAAAAUs/jdM2vGuz1uM/s320/leija+5.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Abraham intentó charlar, saber hacia dónde virar, pero el extraño pasajero respondió en una lengua rara, completamente desconocida. Asustado, el chofer paró en seco su automotor y buscó la cara de su cliente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Lo que vio es indescriptible. Un rostro sin brillo, sin líneas, sin expresión alguna. Era como una masa uniforme en la que no había espacio para ojos, boca, nariz u oídos. Tembloroso, intentó abandonar el coche, pero los seguros se habían activado y entonces su respiración experimentó dificultades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;No supo en qué momento perdió el conocimiento. Al despertar, se hallaba en una pequeña cápsula, en una especie de sala quirúrgica rodeado de doctores que, al igual que el extraño pasajero, tenían un rostro plano, gris y uniforme. Curiosos, los galenos conversaban en esa lengua ajena y al parecer debatían sobre los organismos de su paciente. &amp;nbsp;Entonces fue que el taxista sintió una ligera carga de rayo láser invadir todo su cuerpo y enseguida volvió a quedarse dormido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Días después amaneció tirado en un terreno baldío, desnudo y rodeado de aves negras que lo fueron degustando poco a poco, lentamente, sin prisa alguna. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;Y en esa ciudad en ruinas, nadie lo ha echado de menos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;"&gt;&lt;b&gt;Foto de Edgardo Leija&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-6798205979248735244?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/6798205979248735244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=6798205979248735244&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6798205979248735244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6798205979248735244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/01/en-un-dia-rutinario-el-taxista-de-una.html' title='El extraño pasajero'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TT0Q2wPulOI/AAAAAAAAAUs/jdM2vGuz1uM/s72-c/leija+5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-52687207111837952</id><published>2011-01-09T19:27:00.000-08:00</published><updated>2011-01-09T19:28:31.177-08:00</updated><title type='text'>Quince corridos a caballo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TSp8dXsbAQI/AAAAAAAAAUA/ofNFJ33WMHo/s1600/15+corridos+a+caballo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="317" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TSp8dXsbAQI/AAAAAAAAAUA/ofNFJ33WMHo/s320/15+corridos+a+caballo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: large;"&gt;Dicen que los ochenta es la década pérdida, que en ese lapso se produjeron cosas espantosas no sólo en música, sino en televisión, cine, moda y otras cosas. Algunos estarán de acuerdo, otros no tanto, pero en lo particular los ochenta significaron la década de mi niñez y adolescencia, la etapa en la que, según algunos psicólogos, el hombre se forma criterios basado en lo que tiene alrededor. De los pocos recuerdos que tengo de mi infancia (además de una maestra muy fea en el kinder y mi temor a la serie de &lt;i&gt;Hulk, el hombre increíble&lt;/i&gt;) están las fiestas infantiles organizadas por mis hermanos y vecinos. Estamos hablando de 1982, yo vivía en la Ciudad de México y el presidente era un infeliz llamado Miguel de la Madrid. En fin, ahí estaban estos amigos y parientes en el patio de mi casa poniendo discos de los grupos del momento: sí, señoras y señores, nada más y nada menos que Parchís*, Timbiriche y el temible dueto de Enrique y Ana. Traumas como éste son difíciles de borrar en el cerebro de cualquier ser humano, por más que los años y las adicciones se empeñen en hacerlo: Lidia, la vecina morena, era la ficha roja; su hermano Alejandro la ficha azul, mis hermanas las fichas verde y amarilla, mientras que mi hermano o el primo Enrique la hacían de comodín, es decir, de dado o ficha blanca (¡cuánta estupidez!). Por mi parte permanecía arrinconado, jugando con mis propias manos e imaginando que éstas eran crueles dragones que se mataban unos a otros; es decir, de ninguna manera me prestaría para semejante ridículo. Era un mocoso de seis años, pero algo me decía que ese espectáculo no era para mí, que alguna otra cosa estaba pasando en el mundo y debía averiguarlo o, por lo menos, esperar paciente a que llegara a mis manos, vista y oídos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Pero no era todo, si la música infantil aturdía mis finos oídos, qué decir de las resonancias salidas de la consola Philco a la hora que llegaba mi padre de trabajar. Damas y caballeros, en 1982 Michael Jackson lanzaba el multipremiado &lt;i&gt;Thriller&lt;/i&gt;, Aerosmith emergía con &lt;i&gt;Rock in a hard place &lt;/i&gt;y The Clash cimbraba a las buenas conciencias con el &lt;i&gt;Combat Rock&lt;/i&gt;. Pero nada de eso había en casa y sí los &lt;i&gt;15 corridos a caballo&lt;/i&gt;, interpretados por Antonio Aguilar y su fiel esposa Flor Silvestre, o &lt;i&gt;Ella canta lo romántico de Juan Gabriel&lt;/i&gt;, de la hispana Rocío Dúrcal, sin que faltara &lt;i&gt;Lo mejor con la mejor&lt;/i&gt;, de la iracunda Lupita D´alessio, a quien mi mamá le rendía incuestionable idolatría. De ninguna manera quiero que esto se lea como un reclamo a mi hogar, mucho menos en estos días en que todo México le brinda tributo al Charro de México, sólo es que no dejo de pensar que si una influencia más occidentalizada y menos patriotera se hubiera acercado a ese simpático niño, mi cultura musical sería algo encomiable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TSp8P6DD-xI/AAAAAAAAAT8/I-M6X36g_Es/s1600/antonio+aguilar.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TSp8P6DD-xI/AAAAAAAAAT8/I-M6X36g_Es/s320/antonio+aguilar.jpg" width="218" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Y sí, pasarían aun varios años para que la rebeldía rocker se acercara al menos a un ápice de distancia. En tanto, y un poco más crecidito, seguí sufriendo los discos de, esos sí, malísimos artistas de la década perdida tales como Karina, Yuri, Ana Gabriel, Yoshio, Sergio Fachelli y hasta el Buki, una vez que la familia se mudó del DF a Michoacán. Pero curiosamente el cambio de residencia, de la gran ciudad a la provincia, me traería mi primer acercamiento con ese “algo diferente” que sabía estaba por ahí. Un buen día llegó mi padre, que aún trabajaba en la Ciudad de México, con varios LPs bajo el brazo. Sereno, o más bien indiferente, se me acercó para decirme: “Mira, hijo, aquí te manda estos discos tu tío, dice que a lo mejor te gustan”. Se trataba de una joya y dos básicos: por una parte el Volumen II de Led Zeppelin, acompañado de una rareza de los Dugs Dugs y una recopilación de la entonces banda respetable Three souls in my mind. Nos ubicamos en 1987, una vez pasado el temblor y la mediocre participación de la Selección Mexicana en su mundial. Esos primeros discos representaban la llegada de lo que tanto había esperado, guitarras chillantes, voces del más allá y actitudes incorrectas. Por esas fechas saldrían a la venta otras tapas como &lt;i&gt;Appetite for destruction, &lt;/i&gt;de Guns &amp;amp; Roses, &lt;i&gt;Rattle and Hum&lt;/i&gt;, de U2, &lt;i&gt;Doble Vida, &lt;/i&gt;de Soda Stereo, &lt;i&gt;The Queen Is Dead&lt;/i&gt;, de los Smiths y &lt;i&gt;Yo te avisé, &lt;/i&gt;de&lt;i&gt; &lt;/i&gt;Los Fabulosos Cadillacs. Cada uno de ellos llegaría a mi tocadiscos personal en diferentes momentos, en tanto, repetía una y otra vez mis tres únicos discos de rock, alternándose con las baladas y las rancheras de los otros integrantes del hogar. (En ese mismo año una bomba puesta por Theodore Kaczynski, más conocido como &lt;i&gt;Unabomber&lt;/i&gt;, estallaba en Salt Lake City, pero eso no tiene nada que ver con este texto, ¿o sí?)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Desde entonces he tenido varios ídolos: lo fue Jim Morrison y su poesía, Kurt Cobain y su pesimismo ante la vida, Michael Jordan con sus 50 puntos por partido, el &lt;i&gt;Yayo&lt;/i&gt; de la Torre con sus goles para las Chivas y hasta la Maldita Vecindad con su retrato del México de fin de siglo. En otras ramas, Bukowski, Fante y Tarantino me han azotado en viajes sin regreso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Ahora carezco de alguien a quien idolatrar. Lo hice desde que leí a Nietzsche y me topé con frases como ésta: “Para mí todos ellos me parecen locos, menos trepadores e impetuosos. Su ídolo, ese frío monstruo, huele mal. Todos ellos, esos idólatras, huelen mal”. Chale, pinche filósofo amargado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-justify: inter-ideograph;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="background-attachment: initial; background-clip: initial; background-color: silver; background-image: initial; background-origin: initial; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 10pt;"&gt;Tiempo después me enteré que el ahora rocanrolero Enrique Búnbury fue suplente de Parchís, y que incluso llegó a tener presentaciones en vivo sustituyendo a quien estuviera indispuesto…&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, sans-serif; font-size: 10pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-52687207111837952?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/52687207111837952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=52687207111837952&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/52687207111837952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/52687207111837952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2011/01/quince-corridos-caballo.html' title='Quince corridos a caballo'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TSp8dXsbAQI/AAAAAAAAAUA/ofNFJ33WMHo/s72-c/15+corridos+a+caballo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-5337552733779390333</id><published>2010-12-12T10:28:00.000-08:00</published><updated>2010-12-12T10:29:49.823-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario del ron'/><title type='text'>Planetas deshabitados y luchadores aztecas en este video. Chútenselo...</title><content type='html'>&lt;iframe frameborder="0" height="344" src="http://www.youtube.com/embed/F_Pgd6P5mV8?fs=1" width="425"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-5337552733779390333?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/5337552733779390333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=5337552733779390333&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5337552733779390333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5337552733779390333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/12/lanetas-deshabitados-y-luchadores.html' title='Planetas deshabitados y luchadores aztecas en este video. Chútenselo...'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/F_Pgd6P5mV8/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-6440911664587052576</id><published>2010-12-09T17:05:00.000-08:00</published><updated>2010-12-09T17:05:37.965-08:00</updated><title type='text'>Tiempos de Guerra</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Hoy es 9 de diciembre, fecha que Coca Cola había agendado para su desfile navideño por Morelia. Aquí las imágenes...&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TQF8gnDRC-I/AAAAAAAAATU/U38jOuy46Rc/s1600/caravana+coca+cola.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="257" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TQF8gnDRC-I/AAAAAAAAATU/U38jOuy46Rc/s400/caravana+coca+cola.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="tr-caption" style="text-align: center;"&gt;Foto: Tomada de Milenio&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-6440911664587052576?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/6440911664587052576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=6440911664587052576&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6440911664587052576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6440911664587052576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/12/tiempos-de-guerra.html' title='Tiempos de Guerra'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TQF8gnDRC-I/AAAAAAAAATU/U38jOuy46Rc/s72-c/caravana+coca+cola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1484411052049936116</id><published>2010-12-09T16:07:00.000-08:00</published><updated>2010-12-09T16:07:12.151-08:00</updated><title type='text'>en tiempos de guerra, cualquier rebanada es trinchera... escúchenla, es de nuestro amigo Roberto Castro</title><content type='html'>&lt;iframe width="425" height="344" src="http://www.youtube.com/embed/_Pa5Qt1ltws?fs=1" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1484411052049936116?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1484411052049936116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1484411052049936116&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1484411052049936116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1484411052049936116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/12/en-tiempos-de-guerra-cualquier-rebanada.html' title='en tiempos de guerra, cualquier rebanada es trinchera... escúchenla, es de nuestro amigo Roberto Castro'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/_Pa5Qt1ltws/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7193418809577482370</id><published>2010-12-01T22:47:00.000-08:00</published><updated>2010-12-01T22:47:02.311-08:00</updated><title type='text'>Louis</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TPdANO0I5HI/AAAAAAAAATQ/JB6ztP526BQ/s1600/El+peque%25C3%25B1o+Vanya9.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="216" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TPdANO0I5HI/AAAAAAAAATQ/JB6ztP526BQ/s320/El+peque%25C3%25B1o+Vanya9.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;N&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;o sólo era fuerte, valiente, arrojado, suicida. Era un verdadero héroe que cayó como los grandes, cuando una gran navaja rebanó su rostro de bronce y logró afectar los complejos circuitos con los que había sido construido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Su nombre era Louis; un RB-200 con licencia para matar a los pocos humanos que se atrevieran a pisar aquel barrio radioactivo, infestado por mutantes apacibles quienes tan sólo pedían un poco de insectos marcianos para pasarla bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Aún recuerdo la noche en que Louis fue arteramente asesinado. Yo me encontraba en el bar del viejo Willie, disfrutando de algunos tragos y tocando las piernas de acero de Anna, adolescente de la vida fácil, una chica ardiente, ambiciosa y un poco tonta. Sí: tonta, como casi todas las de su planeta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cuando uno de los whiskies resbalaba por mi insaciable garganta, la voz del gran hermano irrumpió en las pantallas líquidas de la cantina para mostrar en vivo la persecución encabezada por Louis. Era una calle angosta, minada, sembrada con explosivos traicioneros que tronaban como el mismo cielo en época de precipitaciones pluviales. La cámara de la televisión nos regaló secuencias tridimensionales para que no perdiéramos detalle de una gesta heroica más de ese gran hombre, sin duda el más valiente del Ejército conformado para extinguir de una vez por todas a la raza responsable de que ahora no tengamos recursos naturales. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Apoyado por su motocicleta y seis armas de distinto calibre, Louis fue cazando uno a uno a los humanos que habían salido de una coladera; eran auténticas ratas en busca de comida rancia, animalejos nauseabundos aferrados a una absurda existencia; cínicos y desvergonzados, faltos de conciencia, de la más elemental memoria. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La misma Anna entró en shock cuando nuestro héroe cortó tres cabezas de un solo movimiento, utilizando una vieja guadaña con su brazo izquierdo, mientras que en la otra extremidad accionaba una poderosa metralleta para volar los sesos de esos repugnantes seres. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Eufóricos, los clientes de la cantina pedíamos más tragos, más drogas y más mujeres cibernéticas, pero todo se vino abajo cuando, por un descuido, Louis fue alcanzado por el filo de una hacha que cortó en dos su cabeza, la cual rodó por el pavimento ante el desconsuelo de todos sus fanáticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Una noche triste, una noche en la que todos juramos no descansar hasta extinguir, algún día, a esa escoria humana que aún sigue asomándose por las alcantarillas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;*Si quieren ver la versión audiovisual de este texto, ponchen aquí:&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/17369051"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: red;"&gt;http://vimeo.com/17369051&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7193418809577482370?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7193418809577482370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7193418809577482370&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7193418809577482370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7193418809577482370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/12/louis.html' title='Louis'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TPdANO0I5HI/AAAAAAAAATQ/JB6ztP526BQ/s72-c/El+peque%25C3%25B1o+Vanya9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-3204786643251390229</id><published>2010-11-24T21:46:00.000-08:00</published><updated>2010-11-24T21:46:30.601-08:00</updated><title type='text'>CODIGO DE BARRAS. Otra historia de futuros desoladores... escúchenla</title><content type='html'>&lt;iframe width="425" height="344" src="http://www.youtube.com/embed/JUl0-sM70do?fs=1" frameborder="0"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-3204786643251390229?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/3204786643251390229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=3204786643251390229&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3204786643251390229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3204786643251390229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/11/codigo-de-barras-otra-historia-de.html' title='CODIGO DE BARRAS. Otra historia de futuros desoladores... escúchenla'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/JUl0-sM70do/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-2256298075137777328</id><published>2010-11-17T21:20:00.000-08:00</published><updated>2010-11-17T21:20:53.650-08:00</updated><title type='text'>Emily, una historia de muñecas con vida artificial y cabellos naturales</title><content type='html'>&lt;iframe height="344" src="http://www.youtube.com/embed/bJS824103NU?fs=1" frameborder="0" width="425"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-2256298075137777328?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/2256298075137777328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=2256298075137777328&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2256298075137777328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2256298075137777328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/11/emily-una-historia-de-munecas-con-vida.html' title='Emily, una historia de muñecas con vida artificial y cabellos naturales'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/bJS824103NU/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1748093686866308699</id><published>2010-11-09T13:56:00.000-08:00</published><updated>2010-11-09T13:56:22.949-08:00</updated><title type='text'>Diario del Ron 4: El concierto</title><content type='html'>&lt;object style="BACKGROUND-IMAGE: url(http://i3.ytimg.com/vi/NrSfNfSgREM/hqdefault.jpg)" width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/NrSfNfSgREM?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/NrSfNfSgREM?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowscriptaccess="never" allowfullscreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1748093686866308699?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1748093686866308699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1748093686866308699&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1748093686866308699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1748093686866308699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/11/diario-del-ron-4-el-concierto.html' title='Diario del Ron 4: El concierto'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7276695901177386045</id><published>2010-11-04T15:36:00.000-07:00</published><updated>2010-11-05T11:24:11.126-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario del ron'/><title type='text'>Un viaje fallido</title><content type='html'>&lt;object height="344" style="background-image: url(http://i4.ytimg.com/vi/7gush9788X8/hqdefault.jpg);" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7gush9788X8?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/7gush9788X8?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowscriptaccess="never" allowfullscreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7276695901177386045?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7276695901177386045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7276695901177386045&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7276695901177386045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7276695901177386045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/11/un-viaje-fallido.html' title='Un viaje fallido'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-3667677659671470019</id><published>2010-10-25T14:37:00.000-07:00</published><updated>2010-11-05T11:24:40.876-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario del ron'/><title type='text'>diario del ron 2</title><content type='html'>&lt;object height="344" style="background-image: url(http://i2.ytimg.com/vi/YRfABY94ye4/hqdefault.jpg);" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YRfABY94ye4?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/YRfABY94ye4?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowscriptaccess="never" allowfullscreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-3667677659671470019?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/3667677659671470019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=3667677659671470019&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3667677659671470019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3667677659671470019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/10/diario-del-ron-2.html' title='diario del ron 2'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-8132224417996091236</id><published>2010-10-09T23:56:00.000-07:00</published><updated>2010-11-05T11:25:17.176-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diario del ron'/><title type='text'>el diario del ron</title><content type='html'>&lt;object height="344" style="background-image: url(http://i2.ytimg.com/vi/QfvuddcNiLU/hqdefault.jpg);" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/QfvuddcNiLU?fs=1&amp;amp;hl=es_MX"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/QfvuddcNiLU?fs=1&amp;amp;hl=es_MX" width="425" height="344" allowscriptaccess="never" allowfullscreen="true" wmode="transparent" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-8132224417996091236?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/8132224417996091236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=8132224417996091236&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8132224417996091236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8132224417996091236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/10/el-diario-del-ron.html' title='el diario del ron'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-4708528256613943840</id><published>2010-08-31T20:22:00.000-07:00</published><updated>2010-08-31T20:22:03.976-07:00</updated><title type='text'>Escépticos</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En este país ya no confiamos en nada. Quién sabe desde cuándo nos invadió la incredulidad, pero, por más que se nos muestre algo concreto, tangible, nos hacemos los escépticos y le damos la vuelta a cualquier versión por el hecho de ser “oficial”. Aún recuerdo que cuando asesinaron a Colosio, aquel candidato priista que sustituiría al Innombrable, corrieron rápido las versiones de que el primer Mario Aburto que vimos en la tele era otro al que luego se presentó encarcelado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TH3GoP-LcKI/AAAAAAAAASg/doMs2z9NX-A/s1600/navarrete.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TH3GoP-LcKI/AAAAAAAAASg/doMs2z9NX-A/s320/navarrete.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Es más, los exagerados aseguraron que no era uno ni dos, sino tres Aburtos, lo que de plano nos dejó absortos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Mientras que en la primaria nuestros maestros nos hicieron idolatrar a los Niños Héroes, más tarde no faltó el amargado que refutó tales hazañas y dijo que en realidad el tal Escutia se cayó por accidente y trató de sujetarse de la bandera patria para salvar el pellejo. La escuela primaria es como una gestión presidencial: seis años tirados a la basura. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Tras estos y muchos otros casos, yo he aprendido a dudar siempre de lo que las masas se creen por el único y estúpido hecho de que lo digan en la tele o lo escriban en los periódicos. El día en que se cayó el avión de Juan Camilo Mourinho le comenté a mi hermano que todo era una treta para que el fulano librara las acusaciones por enriquecerse gracias a los contratos con Pemex. Seguro estoy de que ahora vive en alguna isla, rodeado de mujeres hermosas y buenos tragos, lejos del México bárbaro de los descabezados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ese espíritu rebelde me ha llevado al absurdo de la sospecha. De nada sirve que el gobierno de Calderas capture o elimine a los capos más renombrados (Nacho Coronel, el Jefe de Jefes, el Vicentillo o La Barbie) porque se me ocurre que ni son ellos, que son extras contratados en Televisa para hacerse pasar por los malosos. O que sí lo son, pero en cuanto se retiran los fotógrafos son liberados y vuelven a sus casas para desenfundar sus machetes y destazar a sus enemigos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Sé que Jimena Navarrete, la flamante Miss Universo 2010, es un bizcocho de esos inalcanzables para un mortal como el que esto escribe, una jalisciense que no necesitaba de ese título para despreciar a toda una fila de perros tras sus huesitos. Pero no por ello dejo de ser suspicaz y no dudo que todo haya sido un arreglo de alto nivel para tener algo de qué enorgullecernos en el fucking bicentenario. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Todo es una gran mentira, una mascarada, un vil engaño, un fraude, un complot, una trampa, una emboscada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Me voy, mi madre me ha llamado a cenar. La miro desconfiado, algo se trae entre ojos, se ríe pícaramente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;¿Tú también, mami?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-4708528256613943840?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/4708528256613943840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=4708528256613943840&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/4708528256613943840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/4708528256613943840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/08/escepticos.html' title='Escépticos'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TH3GoP-LcKI/AAAAAAAAASg/doMs2z9NX-A/s72-c/navarrete.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1511984727371979039</id><published>2010-08-20T19:35:00.000-07:00</published><updated>2010-08-20T19:35:59.776-07:00</updated><title type='text'>Yo tampoco quiero ser mexicano</title><content type='html'>&lt;strong&gt;#&lt;span style="font-size: large;"&gt;yoconfieso&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El ridículo sentimiento nacionalista me llevó a una de las peores decisiones en mi vida: irle a las chivas. Ese orgullo por seguir a un equipo de puros mexicanos me ha traído más decepciones que alegrías. Las cuentas son claras y escasas. A mis casi 34 años tan sólo los he visto alzar el trofeo en tres ocasiones: 1987, 1997 y 2006. Sí, se trata de un equipo que gana un título cada diez años; en lugar de chivas, se podrían llamar los cometas o el eclipse: un fenómeno que ocurre muy, pero muy de vez en cuando. Por si fuera poco, dos de estos tres campeonatos los ha obtenido en torneos cortos, con lo que en seis meses ya es otro el monarca y otros los que festejan. Con todo y eso, a las chivas se les sigue considerando el equipo más popular de México y es de hecho el que más títulos ha obtenido. La cifra no espanta a nadie: 11 campeonatos. Para muestra, veamos algunos ejemplos internacionales. El Real Madrid tiene 31, el Milán 17, el Boca Juniors 23 y el Manchester United 18. Y ya ni contemos sus logros internacionales, porque entonces esto acabará en tragedia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;#másjodidoqueyo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El consuelo está en el enemigo. Atlas, el odiado rival de la ciudad, sólo tiene un campeonato conseguido en la lejanísima década de los 50 del siglo pasado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;#cábala&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El fanatismo es una de las cosas más absurdas que puede haber. Creerle a la suerte es renunciar al talento. Me encuentro a Chava en la red y le pregunto: “¿Dónde el fut?”, “En el Zacarías”. La idea me parece mala porque en ese bar ya había sufrido dos derrotas del rebaño. Sugiero otra opción, pero mi amigo me reprocha: “No exageres, eso qué tiene que ver”, “La cábala es la cábala mi shavis”, “No mames, padrino”. Acaba el primer tiempo y ganamos 1-0. Golazo del Bofo. Acaba el segundo tiempo y nadie festeja nada. Perdimos 2-1. “Te dije que en este bar pierden, no sé por qué vine de nuevo”. “La cábala es la cábala, padrino, tenías razón”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TG87d-DC1DI/AAAAAAAAASQ/5Jn5EFbsLns/s1600/arellano.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ox="true" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TG87d-DC1DI/AAAAAAAAASQ/5Jn5EFbsLns/s320/arellano.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El torneo pasado el rebaño arrancó con ocho victorias consecutivas. Vi todos los partidos en el mismo televisor y recostado en el mismo sofá. Para el noveno, el trabajo me obligó a ausentarme. Terminaron goleados por un equipo mediocre. La cábala es la cábala. El no tener cable en casa me obliga a buscar un bar o invadir la casa de un amigo acaudalado. Pero como es la final, será mejor la segunda opción, pues puedo convivir con hermanos chivas. Si ganamos, todos a celebrar y mostrar el júbilo del rebaño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;#dejavú&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ya recordé el bar de la suerte. Es uno muy pambolero donde vi triunfos chivas y hasta la coronación puma, equipo que me gusta sólo por el uniforme. Decido ir solo, aunque de último minuto se suman dos amigas que les importa más el alcohol que el resultado. La historia es casi una calca. Acaba el primer tiempo y ganamos 1-0. Acaba el partido y perdemos 3-2. Otra derrota lamentada por una horda de derrotados. No habrá festejo en ninguna parte, así que más valdrá embrutecernos en cualquier parte para olvidar que ya no nos gusta ser mexicanos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;#looser&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Simulo aventarme desde lo alto antes de largarnos de ese bar. Luego, ya en el auto, finto con abrir mi puerta y aventarme al pavimento. Mi depresión es oficial, según yo, cosa que agrada a mis acompañantes mujeres quienes me dan razones para no suicidarme. “Hoy quiero estar en el antro, no en un funeral, no mames”, dice una, “no vamos a perder el tiempo llamando a una ambulancia, paquito, ni se te ocurra”, dice la otra. Hemos abandonado el primer refugio porque toda la música es reggaetón. #asco. Mejor iremos a uno céntrico. Se llama La Taberna. #gato. En otras circunstancias me opondría: sus fieles son la gente más vulgar de esta ciudad, pero hoy estoy deprimido y no me importa. En el trayecto pienso en que México nunca gana nada. Con rarísimas excepciones, todo en nuestra historia es una pinche derrota. Si con echarle ganas bastara…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;No sé cuántas horas han pasado, pero he bebido al menos tres litros de cerveza y volví a fumar. Estoy sobre la silla del apestoso bar y bailo una canción pop. Muevo mis caderas de manera bestial y le sonrío a una mujer que minutos antes me había reclamado: “Tú nunca me saludas, eres bien mamón y fresa”. Esa mujer no ha sido favorecida por el Creador, sin embargo, es hora de que conozca el placer de los placeres. Le propongo, discretamente, huir de ese figón y refugiarnos en mi habitación, donde nadie nos moleste. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;#No!!!&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Despierto con un zumbido en mis oídos y con la cabeza a punto de explotar. Mis sábanas apestan a tabaco rancio y el reloj marca las 10 am. Mi recuerdo apunta a la proposición indecorosa. Tiemblo, me niego a voltear y encontrarme con ese bodrio en mi cama. Cierro los ojos y extiendo el brazo con la esperanza de no encontrar ningún cuerpo. Qué alivio. A veces la sensatez tiene cabida en un rostro despreciable. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1511984727371979039?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1511984727371979039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1511984727371979039&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1511984727371979039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1511984727371979039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/08/yo-tampoco-quiero-ser-mexicano.html' title='Yo tampoco quiero ser mexicano'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TG87d-DC1DI/AAAAAAAAASQ/5Jn5EFbsLns/s72-c/arellano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-8556067234489597875</id><published>2010-08-17T22:20:00.000-07:00</published><updated>2010-08-17T22:20:01.282-07:00</updated><title type='text'>El Asesinato del Arquitecto Pizarro (Final)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: large;"&gt;CAPÍTULO XII&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Cables&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La irremediable muerte de Salvador me dejó pasmado, frío, noqueado psicológicamente. Los ojos de Ana adquirieron un radiante brillo y en sus mejillas se dibujaron unas líneas simétricas que la hicieron lucir más malvada que un líder sindical. Pese a estar armado con mi elegante Colt M-1911, decidí evidenciar mi voluntad pacífica para que la muchacha no lanzara los proyectiles en mi contra. Arrojé la pistola sobre el suelo, levanté mis brazos y sonreí de forma torpe. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Ana, ignoro cuáles sean tus planes, pero lo podemos hablar… llegar a un acuerdo civilizado, ¿me entiendes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Las propuestas las voy a hacer yo, Dylan, ¿me entiendes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Muy bien, ¿qué te parece si nos salimos de esta pocilga y platicamos en un lugar decente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Está bien, pero antes déjame acabar con esto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ana colocó el revólver en la mano del difunto para simular un suicidio; antes, desde luego, borró sus propias huellas con un trapillo blanco, mismo que guardó en su bolso. Ya sería Pujol el encargado de aclarar cómo demonios se había matado aquel pobre muchacho mexicano. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Vamos, detective, tenemos mucho de qué charlar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Sentados en un café del centro, cerca de Obradoiro, Ana extrajo de su bolso una cajetilla de cigarros. Encendió uno con elegancia y el humo salió disipado, formando figuras espesas sobre aquel espacio europeo. Luego me apuntó con la mirada y dijo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TGttHgr7JJI/AAAAAAAAASM/gxgiZdgoSmA/s1600/ana+androide.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" ox="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TGttHgr7JJI/AAAAAAAAASM/gxgiZdgoSmA/s1600/ana+androide.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Usted se va a quedar con el dos por ciento del negocio: aproximadamente 50 mil euros; suficiente para que renuncie a su indecente trabajo y se dedique a los negocios. No sé, haga lo que quiera con esa plata, es su problema. Ya me encargué de hacer lo propio en México. Sus jefes doblaron las manos por cualquier cosa y los deudos ya no querrán saber mucho del asunto. En cuanto a la policía española, es tanto o más corrupta que la de nuestro país. Repartir un poco de billetes ha sido suficiente para que, a final de cuentas, yo escuche las dos palabras mágicas: caso cerrado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Estremecido por semejantes conclusiones, intenté tomar mi taza de café, pero los nervios me traicionaron y sin querer el líquido salió volando para mojar la pierna de mi interlocutora. Quise disculparme, tomé una servilleta y cuando la puse sobre su chamorro sentí un toque eléctrico. Sus ojos se alteraron pero su cuerpo pareció no reaccionar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Ana, perdón, soy un torpe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–No hay problema –dijo, pero esas tres palabras parecían salir de un ordenador y no de una mujer recién quemada por agua muy caliente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En un intento por darle vuelta al incidente, quise ir a fondo y le observe: –Parece que lo tienes todo resuelto, Ana, qué bueno. Sólo hay algo que no me explico: ¿Por qué asesinar a tu novio? ¿Nunca lo quisiste?, ¿no sentías algo por él? Tú sabes… amor, aprecio, estima. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Esas palabras no aparecen en mi sistema binario –respondió, pero su timbre de voz sufrió una transformación asombrosa, era mucho más espesa y entrecortada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–¿En tu sistema qué…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–He terminado mi misión –dijo– mi réplica humana fue desintegrada hace varios días y los agentes a los que obedezco me enviarán a la pila de cadáveres cibernéticos en muy poco tiempo. Es probable que usted, detective Dylan, muera en unas horas. La raza humana es brillante, logra lo que se propone, pero, al igual que nosotros, ignoran todas esas palabras que me ha dicho. Le sugiero que escape lo más pronto posible; les prometí a mis creadores que lo fulminaría también a usted, pero ese líquido que ha tirado sobre mí ha despertado un leve sentido de la lástima, de compasión. Corra como la gallina que siempre ha sido y trate de salvarse, aunque dudo que lo logre. Mis superiores, repito, son muy inteligentes y sobre todo desconfiados. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Cuando estaba a punto de soltar una carcajada por la cantidad de disparates que escuchaba, Ana fue víctima de un ataque de hipo y antes de medio minuto su cuello sacó algunas chispas. Sus ojos se fundieron y su cabello pasó del caoba al plateado, para terminar en un negro chamuscado. Salí de ahí como pude, con el miedo atosigando todo mi ser. Caminé en línea recta y me prometí no voltear ni por casualidad. No sé cuánto tiempo pasó, pero logré llegar hasta la habitación que rentaba para sacar mis documentos esenciales y largarme de aquel pueblo de locos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;A las ocho menos quince abordé el tren con destino a Oporto, lugar en el que he escrito estas memorias sin pies ni cabeza. Les ruego no me pidan conclusiones lógicas de este caso porque sencillamente no las hay. No existen. Lo único que me salvó fue un generoso depósito a mi cuenta personal que me alcanzó para alquilar un local a las orillas del río Duero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Vendo cerveza mexicana y no me va mal. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: red; font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; FIN&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-8556067234489597875?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/8556067234489597875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=8556067234489597875&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8556067234489597875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8556067234489597875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/08/el-asesinato-del-arquitecto-pizarro.html' title='El Asesinato del Arquitecto Pizarro (Final)'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/TGttHgr7JJI/AAAAAAAAASM/gxgiZdgoSmA/s72-c/ana+androide.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-6539193424463514343</id><published>2010-07-19T19:52:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T19:52:09.226-07:00</updated><title type='text'>Para Ramoncito... allá nos vemos</title><content type='html'>Los muertos no necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aspirina o&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tristeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;supongo. pero quizás necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;zapatos no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero un lugar donde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;caminar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cigarrillos no,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nos dicen,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero un lugar donde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arder. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O nos dicen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espacio y un lugar para&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;volar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;da&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;igual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los muertos no me &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;necesitan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ni los&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vivos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero quizás los muertos se necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;unos a&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, quizás necesitan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo lo que nosotros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;necesitamos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;necesitamos tanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si solo supiéramos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;probablemente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y probablemente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todos nosotros moriremos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tratando de&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;conseguirlo &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o moriremos &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;conseguimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando yo este muerto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;comprendáis &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que conseguí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Charles Bukowski, (De The Roominghouse Madrigals: Early Selected Poems 1946-1966]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-6539193424463514343?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/6539193424463514343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=6539193424463514343&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6539193424463514343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6539193424463514343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/07/para-ramoncito-alla-nos-vemos.html' title='Para Ramoncito... allá nos vemos'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7749310359733897541</id><published>2010-04-22T21:09:00.000-07:00</published><updated>2010-04-22T21:23:45.549-07:00</updated><title type='text'>EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;CAPITULO XI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: x-large;"&gt;Mi encuentro con Ana&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S9EdZEm2R5I/AAAAAAAAARI/alHhXJlDsCU/s1600/revolver.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S9EdZEm2R5I/AAAAAAAAARI/alHhXJlDsCU/s320/revolver.jpg" tt="true" width="236" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Munguía estaba en el hoyo. A esas alturas del partido ni siquiera su familia daba un centavo por él. En el fondo estaban serenos por haberse deshecho de un parásito que no hacía otra cosa que meterse en problemas. Ni siquiera su última novia lo extrañaba, y es que durante su ausencia conoció a un canadiense que no tenía más que gastar una cuantiosa herencia de su abuela de origen irlandés. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Un poco más sereno gracias a que cuatro botellones de Xibeca me tenían con el cuerpo tambaleante, Munguía pudo reconstruir los hechos y recordar cómo despertó en esa casa en ruinas. Apenas abría el ojo y Ana ya estaba con un teléfono en mano para llamar a la policía y denunciar la desaparición de Pizarro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Les vas a decir que simplemente no llega, que estás preocupado, que no sabes cómo explicárselo a su novia y que no te atreves a llamar a su familia en México. ¿Entendido, gallina?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–No sé lo que pretendes, Ana. Si ya sabes que yo lo asesiné, que lo mandé asesinar, ¿por qué no me denuncias y listo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Mira, imbécil, no tengo por qué explicarte mis planes. Remítete a obedecer. ¡Obedece ya! –la esquizofrenia de la mujer era asombrosa, lejos de cualquier parámetro, según las conclusiones del confeso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Cuando la policía arribó a la ratonera, Salvador estaba completamente solo. El oficial Pujol consideró que lo mejor sería arraigarlo allí mismo, pues se trataba de un extranjero, de un mexicano que seguramente estaba acostumbrado a la pobreza, el polvo, la suciedad, el mal olor, las ratas, la humedad… a vivir como un gusano. Allí permanecería hasta que se aclarara el caso. De ser hallado culpable, la autoridad gallega haría los trámites necesarios con el consulado mexicano para que se llevaran al cuatro-ojos de regreso a tierras purépechas, donde ya lo esperaba alguna celda del penal moreliano conocido como Mil Cumbres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Durante todos los interrogatorios Salvador siempre alegó inocencia. No entendía nada del plan de Ana, pero mientras fuera posible, se defendería como lo hace una mosca de las ranas y su devoradora lengua. Puyol nunca le informaba nada y de plano se pitorreó cuando el mexica le solicitó llamar a Human Rights Watch, a Amnistía Internacional, a la Asociación de Mexicanos en España. La única respuesta era una raquítica ración diaria de comida, misma que se bajaba con agua del grifo, un grifo más oxidado que sus propias neuronas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Mira, Salvador, güey, yo creo que el plan de… ¿Ana?, sí, así dijiste que se llama, ¿o no?, sí, carajo, Ana, ¿cierto? –mi borrachez era lamentable, digna de una pésima película interpretada por Alberto Rojas El Caballo– Su plan es, evidentemente, obtener una cuantiosa fortuna de… mm, o quizá hacerse pasar por… ¿tú qué piensas, güey?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–No le entiendo, perdón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Háblame de tú, güey.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;No hubo tiempo para más, la puerta de madera vieja se empezó a abrir y justo en el umbral aparecía le delgada silueta de Ana, quien lucía unos jeans ajustados y una bonita blusa roja con detalles en azul pastel. Como pude, enderecé mi espalda y le pedí a mis piernas que dejaran de temblar, al mismo tiempo envié una señal del cerebro a las demás extremidades para que se comportaran como era debido, ya que teníamos visitas inesperadas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–De modo que usted es la famosa Ana –le espeté mientras, torpemente, mostraba mi cartera en cuya cara principal luce mi atractiva fotografía con la leyenda inferior de DETECTIVE PRIVADO. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Un placer, detective Dylan; por cierto, qué apellido tan glamuroso –dijo, y como pasa en las series en blanco y negro, acercó su delicada mano a mis labios, a lo que respondí con un besillo de cortesía, aunque un poco babeante producto de la juerga. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Pues bien, ahora que estamos los tres me parece que es hora de platicar –observé– y tratar de acabar de una vez por todas con este misterio, ¿no lo creen? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–¿A qué misterio se refiere, detective? –replicó Ana, mostrando que traía buscapiés más que efectivos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–¿A cuál más?… al asesinato del arquitecto Pizarro, por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Ese no es ningún misterio, Dylan, ambos sabemos que este muchacho lo asesinó. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Y si lo sabe, ¿por qué no lo ha denunciado, señorita Ana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–Porque no me conviene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–¿Cómo que no le conviene?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;–No –dijo–, y sacó de su bolso un revolver dorado, tan dorado como el oro de la esclava que colgaba sobre una de sus muñecas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;De inmediato apuntó a la frente de Salvador; sobre ella se plasmó un circulito verde, una circunferencia que anunciaba el fin de su lastimera existencia. La criatura cerró sus ojos y apretó los dientes, ni siquiera tuvo las fuerzas para pedir clemencia o para orar cualquier cosa. De no haberme embrutecido con esa mezcla de alcohol, cocaína y más alcohol hubiese reaccionado para salvarle la vida, una patada de kung fu habría bastado, pero nada de eso ocurrió. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;La bala se incrustó con velocidad y precisión absoluta. Salvador dejó de existir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Eran las 11 menos cuarto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7749310359733897541?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7749310359733897541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7749310359733897541&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7749310359733897541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7749310359733897541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/04/el-asesinato-del-arquitecto-pizarro_22.html' title='EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S9EdZEm2R5I/AAAAAAAAARI/alHhXJlDsCU/s72-c/revolver.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7390844646620652353</id><published>2010-04-15T23:57:00.000-07:00</published><updated>2010-04-16T00:08:30.937-07:00</updated><title type='text'>EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO.  CAPITULO X</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;LA CATEDRAL&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ana, mujer tan fría como los glaciares, se reunió en el café Porta Faxeira, ubicado en la rúa del mismo nombre, con dos mexicanos más: el doctor Miguel Ángel Bravo y el abogado Odín Vega Millán. A ambos los tenía incluidos en la nómina principal del plan, además del detective parisino. En plena época de fiestas patronales, lo que incluía eventos culturales y todo un show en reverencia al patrono del pueblo, los foráneos ajustaban detalles para que su regreso al nuevo continente fuera a pedir de boca. Bravo había cumplido con su papel de falso cómplice de Munguía, mientras que Vega haría lo necesario para que un testamento apócrifo encumbrara a la señorita como la heredera universal y absoluta de todo cuanto acumuló Pizarro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Todo está en orden, Ana ─masculló Odín, al tiempo de casi atragantarse con uno de los deliciosos panes de esa cafetería─. Es humanamente imposible que alguien pueda saber que la firma que aparece en el testamento no pertenecía al arquitecto, que en paz descanse ─la acotación ocasionó que Ana, malvada como ella sola, se doblara de la risa y le escupiera el café en la cara de Bravo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─¿Estás seguro?, la ciencia avanza a pasos agigantados ─replicó Ana, que no paraba de reír por la estropeada cara del doctor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S8gJl4LHeCI/AAAAAAAAAQo/1zqqtrFM3iY/s1600/apostolo+dia-0153.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S8gJl4LHeCI/AAAAAAAAAQo/1zqqtrFM3iY/s320/apostolo+dia-0153.jpg" wt="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Lo último en tecnología es un sistema de verificación estática de firmas con alta capacidad de detección de falsificaciones. En la etapa de extracción de características se obtienen los coeficientes de la transformada de Gabor en cada región de la firma, extrayéndose la posición del coeficiente sobresaliente de cada región. Estas proporcionan información local acerca de la frecuencia y orientación de la textura de una firma. Usando las características extraídas, el sistema entrena una red neuronal de retropropagación con una arquitectura de 9-9-2 para cada firmante. La eficiencia del sistema se ha evaluado usando 30 firmas auténticas y 20 firmas falsificadas por expertos para cada firmante. De los resultados obtenidos por simulación, se ha concluido que el sistema presenta una verificación global con 90% de acierto, con una menor complejidad computacional. ─La fluidez y seguridad con que el abogado explicaba eso era más que elocuente─ ¿Pero qué crees? Que ni siquiera ese sistema, el mejor de hoy en día, pudo detectar que la firma que te hace millonaria es pirata. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Luego de eso, el abogado Vega procedió a escribir sobre una servilleta de papel la siguiente fórmula matemática, misma que resumía lo que habían jaqueado: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;I (x,y)= ∑k=14 ∑k=14 k² mm (x,y)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Carajo, Vega, y yo que pensé que los abogados no se sabían ni la tabla del cinco ─carraspeó Bravo, ya repuesto del baño con cafeína. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Muy bien caballeros, hoy por la noche los espero en mi habitación para brindar por este trabajo, el mejor de nuestra vidas ─aulló Ana, quien se había hospedado en Reyes Católicos, el hotel más caro de todo Santiago.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Y mientras, la tarde transcurrió con caminatas sobre las calles repletas de peregrinos, hombres y mujeres de toda Europa que habían emprendido el famoso Camino de Santiago en busca de un milagro o vayan ustedes a saber de qué. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ellos comiendo pulpos y empanadas gallegas; tomándose fotos en la plaza Obradoiro, comprando suvenires en Ange et lique… y Salvador Munguía, el perdedor de esta historia, temblando de miedo en esa pocilga llena de ratas y sus apestosos orines. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Cuando llegó la noche, los tres inmundos personajes bebieron el mejor vino de la región, un lujo por tratarse de un producto denominación de origen. Ana, quien llevaba un vestido espectacular, paseó el vino por su paladar e impregnó las papilas gustativas para así, como dictan los cánones, desarrollar los aromas del sagrado líquido. Cuando estrecharon sus copas, la Catedral de Santiago ardía en llamas… era el cerrojazo, la cumbre de la fiesta gallega. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El doctor Miguel Ángel fue el primero en sentir cómo los fuegos artificiales se salían de control y llegaban hasta el mismísimo balcón del Reyes Católicos. A su delirio se sumó el del abogado, que poco a poco sintió que las piernas lo traicionaban. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ana estaba feliz. Había matado a un montón de pájaros con unos cuantos tiros…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="color: red; font-size: large;"&gt;CONTINUARÁ&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7390844646620652353?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7390844646620652353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7390844646620652353&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7390844646620652353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7390844646620652353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/04/capitulo-x.html' title='EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO.  CAPITULO X'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S8gJl4LHeCI/AAAAAAAAAQo/1zqqtrFM3iY/s72-c/apostolo+dia-0153.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1531571027942592440</id><published>2010-01-26T23:56:00.000-08:00</published><updated>2010-01-27T00:03:17.253-08:00</updated><title type='text'>EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S1_ysmC-BDI/AAAAAAAAAP4/S5Y0hwbZs38/s1600-h/parisss.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" mt="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S1_ysmC-BDI/AAAAAAAAAP4/S5Y0hwbZs38/s320/parisss.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S1_xQxJygMI/AAAAAAAAAPw/kxokys0mw_4/s1600-h/CIMG2099.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;CAPITULO IX&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;ANITA&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Ana Guerrero, 25 años, oriunda de Morelia y actual gerente de una importante empresa farmacéutica en Tlaxcala, era novia de Gilberto Pizarro desde que éste soñaba con ser doctor y no arquitecto. Ninguno había desarrollado un cuerpo adulto cuando ya estaban de jariosos metiéndose mano aquí y allá. Formaban una de esas parejas que enternecen a todos porque en apariencia nunca discutían por nada, más bien, se la pasaban a toda madre en cualquier parte. Lógicamente, la muchacha fue testigo de cómo Pizarro dejó de ser un simple muchacho amable para convertirse en un próspero empresario, en un discreto amasa-fortunas, como ya se ha explicado. Sin embargo, y pese al tiempo transcurrido, algo pasaba; cada vez que ella hablaba de formar un hogar, Gilberto se evadía y postergaba la plática con el clásico “ya hablaremos de eso a su debido tiempo”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;El día que Pizarro abandonó México, su pareja sentimental sospechó que quizá sería para siempre, que nunca más lo volvería a ver, ni a él ni a su dinero. Pero más de 12 años de noviazgo no se iban a ir al caño así como así. Cuando supo que la primera parada del vacacionista era París, contactó a un espía profesional radicado en la capital de las crepas para que no le perdiera la pista ni de día ni de noche. Así se percató de cada paseo, de cada compra, de cada viaje en tren y, desde luego, de cada noche pasional con alguna “zorra” del viejo mundo. Las infidelidades eran lo de menos, un acostón no era nada, lo que realmente le preocupaba era que su novio encontrase el verdadero amor con alguna europea. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Al saber que Chava y el otro tipo alcanzarían a Gil en España, Anita empezó a diseñar un estupendo plan, una fría treta que con un poco de suerte terminaría de forma perfecta, sin dejar rastros de sospecha. El espía parisino no cobraba nada barato, pero la inversión bien que valía la pena, así que le depositó cuanto quiso para que se moviera a donde Gil lo hiciese, por lo que se convertiría en su compañero de viaje; a veces oculto bajo un bigote y elegante sombrero, otras como un vejete con abrigo y unas más como un simple joven aventurero de gafa oscura y cachucha deportiva. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Una vez que los tres mexicanos se instalaron en Santiago de Compostela, el francés se les unió al rentar una habitación del mismo piso, pero siempre evitó hacer migas con ellos, a quienes no les era nada raro la actitud fría de los europeos contra los latinos. Jamás les pasaría por la cabeza que ese mamón y retraído aprovechaba sus ausencias para instalar todo un sofisticado equipo de vigilancia que incluía micrófonos, cámaras, intercepción de teléfonos y hasta rompe-candados para sus cuentas de Internet. Bueno, no quiero exagerar, pero el detective éste, cuyo nombre es Jules Blanché, es tan cabrón que prácticamente leía el pensamiento de sus encomendados. Eso basta para concluir que Ana siempre supo el plan de Munguía, que lo fue cazando como un coyote hace con las gallinas… ¡y plam!, lo desplumó cuando menos lo esperaba. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Al momento en que Salvador echó el telefonazo al doctor Miguel Ángel Bravo, éste ya había recibido un jugoso adelanto por parte de la jovenzuela, así que sólo le siguió la corriente al asegurar que llegaría muy pronto para cambiarle su poca agraciada cara por la de Gilberto, la cual, habrá que decir, tampoco era la gran cosa. Todo estaba controlado, cada nueva ocurrencia de Chava inevitablemente era interceptada por ese enemigo oculto, que desde luego supo en tiempo y forma cómo sería asesinado el arquitecto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Madame, esta noche planean asesinar a su novio. ¿Quiere que…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─No, Jules, deja que otros se ensucien las manos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Usted manda, madame… ¿está segura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;─Sí, Jules, más segura que nunca…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: yellow; color: red; font-size: large;"&gt;continuará...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1531571027942592440?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1531571027942592440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1531571027942592440&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1531571027942592440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1531571027942592440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2010/01/capitulo-ix.html' title='EL ASESINATO DEL ARQUITECTO PIZARRO'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/S1_ysmC-BDI/AAAAAAAAAP4/S5Y0hwbZs38/s72-c/parisss.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-8812595248760715153</id><published>2009-09-01T07:32:00.001-07:00</published><updated>2009-11-02T18:49:56.553-08:00</updated><title type='text'>El asesinato del Arquitecto Pizarro (CAPÍTULO VIII)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Su-WVEMN9qI/AAAAAAAAAPU/ytmG_WDrApg/s1600-h/df+018.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Su-WVEMN9qI/AAAAAAAAAPU/ytmG_WDrApg/s320/df+018.jpg" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Su-XSSUy_wI/AAAAAAAAAPc/Qbnc9pe6G1k/s1600-h/chava+clon.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Su-XSSUy_wI/AAAAAAAAAPc/Qbnc9pe6G1k/s320/chava+clon.jpg" vr="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;La guerra de los clones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Así las cosas, todo estaba más claro que el cielo de Galicia en pleno verano. Salvador suplantaría a su mejor amigo; gracias a las maravillas de la ciencia médica su rostro mutaría en aquel otro: sus ojos, su nariz, sus orejas, sus labios, todo, incluso su aspecto corpóreo y su voz, quedarían como una calca. La cuantiosa fortuna daba para muchos, y eso incluía al médico Miguel Ángel Bravo, cirujano experto en cambiarle la cara a varios narcotraficantes supuestamente asesinados, pero que no eran otra cosa que testigos protegidos por la DEA. Salvador, con ese carisma que le caracterizaba, nunca perdió su tiempo y supo administrar las drogas necesarias para que Pizarro le confiara contraseñas, números de identificación personal, combinaciones de caja fuerte y una serie de datos que nunca hubiera soplado de haber estado en sus cabales. ¿Podía suplantar totalmente a su compañero? Quizá no en todos los aspectos, seguro habría pasajes desconocidos, experiencias jamás contadas, personas totalmente extrañas, pero a fin de cuentas los largos viajes cambian a las personas, las hacen raras, les provocan ciertas lagunas, las reinventan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emocionado con el plan maestro, Munguía no dejó prácticamente nada a la imaginación de Peleteiro, que a su vez me lo contó con esa extraña dulzura que provoca el miedo a los madrazos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Su treta era recibir a la novia de Gilberto… es decir, el falso Gilberto iría por ella al aeropuerto de Santiago y después de abrazarla efusivamente le contaría la tragedia: “Anita, Salvador acaba de morir, lo mataron ayer y no sé cómo avisarle a su familia…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Y quién chingados iba a ser el falso Salvador Munguía, el muertito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Un tipo idéntico a él. Éste no era un clon diseñado por el doctor Bravo, sino un producto de la casualidad, otro flaco, cabezón y miope que de pronto apareció en una foto publicada en Facebook. Creo que vivía en Guadalajara, la Guadalajara de México, no la de aquí. Al tipo lo rastrearon y le hicieron creer que había ganado una beca para estudiar en Santiago, así que hizo sus maletas, pagó el avión y en cuanto pisó tierras españolas lo recluyeron en una casa abandonada. “Yo mismo le asestaré varios balazos, el pobre quedará tan agujerado que nadie querrá fijarse en las mínimas diferencias que hay entre nosotros”, me dijo Chava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Tienes suerte, nena. Seguro el muy cabrón iba a matarte también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Eso supuse, pero te repito que actuaba contra mi propia voluntad. Después de abandonar el cuerpo de Gilberto regresamos aquí al piso y yo me moría de nervios. Sabía, intuía, que yo iba a ser la siguiente víctima, pero de pronto alguien le llamó al móvil. Su rostro cambió súbitamente. Tartamudeó, más que de costumbre, y salió corriendo hacia la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Sabes dónde está ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─No, y no me interesa saber nada de él ni de ti. Te ruego que me dejes en paz. Ya te dije todo lo que sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía razón. Nati había cooperado mejor de lo que pensaba, así que la dejé ahí, amordazada. Ya hallaría la forma de liberarse por sí misma. Regresé a mi bunker y llamé a mi jefita para que me diera más datos sobre el paradero de Munguía, y de paso me depositara unos euriños extras, pues con tanto trabajo por hacer la plata era más que necesaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¡Carajo!, ya te había dado el número de la policía, pero como siempre andas pensando en no sé cuántas marranadas y no me pones atención. Pregunta por el oficial Pujol, él es quien mantiene a Salvador en custodia mientras se aclaran las cosas. Ah, y ya párale con tanto gasto, te voy a depositar la última cantidad, pero te advierto que a tu regreso me tienes que aclarar cómo es que despilfarras tanto dinero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara y sus ridículas amenazas. A mi regreso bastaría con regalarle unas cuantas botellas de Absenta para que se relajara e hiciera del lado sus inmorales reclamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pujol, un treintón, güero, alto y de ojos azules (parecía más actor de tele que policía) me indicó cómo llegar hasta la casa de seguridad donde estaba recluido mi compatriota. Miré el mapa y supe que con diez minutos caminando bastaría para llegar. Santiago de Compostela es un pueblo tan pequeño que hasta da vergüenza la existencia de automóviles y transporte público; bastaría con bicicletas, pero allá ellos y sus excentricidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de una casa abandonada, de esas que luego invaden los okupas, esos punketos apestosos que quieren vivir de gorra toda su vida. El material estaba por caer por sí solo y hacía tiempo que una aspiradora no pasaba por ahí. En medio de ese muladar con telarañas estaba Salvador, que al verme empezó a tartamudear. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Quién es usted? ¿Viene a sacarme de aquí? ¿Nos vamos a México?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Aquí las preguntas las hago yo, cabrón. Así que déjate de mamadas, más te vale que me digas toda la verdad porque te advierto que traigo mucha coca en la nariz y de pronto me dieron ganas de golpear a alguien. ¿Entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de ponerlo al tanto, es decir, de explicarle mi encuentro con la gallega y cómo ésta soltó toda la sopa, al pobre cuatro-ojos no le quedaba otra opción que descoserse. Pero para darle ánimos, le retiré sus ridículos lentes, quité el seguro de mi revolver y ¡pum!, jalé del gatillo, provocando que él gritara estruendosamente y yo me doblara de la risa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¡Ah chingá!, creo que olvidé ponerle balas, puta madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Ok, ok, ok (su tartamudez era realmente enfermiza) le voy a decir todo si me promete ayudarme, señor ¿…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Yo no te prometo nada, idiota, y no tienes por qué hostias saber cómo me llamo. A ver, no quiero que me repitas lo que me confesó Peleteiro, porque con tu torpeza oral vas a durar cuatro horas para decirme lo que ya sé. Mejor remítete a informarme qué coños pasó después de que abandonaste su piso, después de que alguien te llamó al celular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Era Anita, la novia de Gil. Se suponía que iba a llegar después, pero no, ya estaba en el aeropuerto. Me dijo que había tratado de comunicarse con mi amigo, pero que nadie le contestaba. ¡Eso no era parrte de&amp;nbsp;los planes! Todo se derrumbaba de pronto. ¿Qué diablos le iba a decir cuando me preguntara por Gilberto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─No lo sé, ¿qué le dijiste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Fingí que todo estaba en orden. Llegué al aeropuerto, la abracé y nos fuimos a la casa. Ahí, le dije, seguro estaría Gilberto, quien a veces olvidaba cargar la batería del celular y por eso no le contestaba. Y si no estaba ahí tal vez estaría tomando fotografías, por lo que iba a ser cosa de esperarlo y darle la grata sorpresa. ¡¿Qué más le podía decir?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Traje unas cervezas, Salvador, te compartiría unos tragos, pero prefiero que estés sobrio y me sigas contando el chisme mientras yo me refresco un poco. Ah, pero si quieres te comparto de esta tortilla española, ya le mordí, pero no creo que seas asqueroso, ¿o sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─No, ¿cómo cree? ¿Está rica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¡Ya te dije que no me hagas preguntas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Pe-pe-perdón… Desde que la vi, Ana me parecía un poco extraña, con un talante distinto; no sé, con una sonrisa y unos chistes fuera de contexto. De hecho insinuó algo que me puso los pelos de punta: “Ay, Chavita, ¿qué crees que soñé durante el vuelo? Que llegaba hasta aquí y Gil ya no estaba, que no sabías nada de él, ¿tú crees? Qué cosas puede soñar uno, ¿verdad?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la medianoche Gil seguía sin aparecer, Salvador sudaba frío y Anita estaba como si nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Como que ya se tardó mucho tu amigo, ¿no crees?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Sí, qué raro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Quieres que vayamos a buscarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Como quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Te veo un poco nervioso, Chavita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Nervioso? No, no creo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─¿Sabes?, también soñé que llegaba a Santiago y encontraba a un tipo idéntico a ti, pero luego ya no eras tú, sino otro. ¿Me entiendes?, ¡había dos Salvadores!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─No entiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Yo creo que sí entiendes, Chava, ¿o debo llamarte Genovevo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Ana, ¿qué te pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;─Me pasa que lo sé todo, Chava. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo tiempo para más conversación. Ana asestó un golpe en la cabezota de Salvador y éste se desvaneció como un pájaro muerto. Despertó en un lugar oscuro y desconocido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de telarañas y un hedor nauseabundo. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;span style="background-color: red; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;Continuará...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-8812595248760715153?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/8812595248760715153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=8812595248760715153&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8812595248760715153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/8812595248760715153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/09/el-asesinato-del-arquitecto-pizarro.html' title='El asesinato del Arquitecto Pizarro (CAPÍTULO VIII)'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Su-WVEMN9qI/AAAAAAAAAPU/ytmG_WDrApg/s72-c/df+018.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-5677020818347383883</id><published>2009-07-25T07:49:00.000-07:00</published><updated>2009-10-26T21:44:12.272-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>El asesinato del Arquitecto Pizarro (Desde el inicio)</title><content type='html'>&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372220998177266818" src="http://4.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/So32iNtAHII/AAAAAAAAAN0/cx2Bm60Md0M/s320/CIMG0677.JPG" style="cursor: hand; float: left; height: 240px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 320px;" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SoVmL7T3hVI/AAAAAAAAANc/xH3AKpnJxCI/s1600-h/john+mayall-0222.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;De vacaciones &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;En julio de 2009 viajé a Santiago de Compostela, norte de España, para investigar uno de los casos más complicados en mi carrera detectivesca: el asesinato del arquitecto Pizarro. Me encontraba yo rascándome las pelotas en mi apacible casa de Morelia cuando recibí la llamada de Sara, mi jefa del despacho donde ya llevaba un par de años laborando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Nena, ¿dónde es la fiesta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ En España, querido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Ah, cabrón, y ese bar… ¿es nuevo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Tomas el avión pasado mañana, ya me encargué de los trámites. Desembarcas en Madrid y de ahí te mueves hacia el norte. En fin, te acabo de mandar un mail donde te explico todos los detalles. Ahí mismo puedes imprimir tu boleto que ya está pagado. Utiliza la tarjeta de crédito para los demás gastos y saca de tu cuenta el efectivo que requieras. Y ya sabes, nada de excederte ni inventar viáticos; recuerda que el mero jefe te trae entre ojos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Entendido mi cielo, qué te parece entonces si celebramos esta nueva chamba con unos whiskeys… ¿en el bar de siempre?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Déjate de mamadas y mejor prepara las maletas en vez de estar rascándote los huevos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ ¿Y tú cómo sabes que me estoy….&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Colgó abruptamente. Así era esa chica que tenía por jefa: dócil y tierna cuando los días eran rutinarios, pero salvaje, grosera y despiadada a la hora del trabajo duro. No tuve otro remedio que seguir sus instrucciones e hice mi maleta con lo básico: shortsitos para la playa (era verano), un par de gafas, dos botellas de aguardiente, un litro de salsa valentina, la última edición de Play Boy y algunos libros de Raymond Chandler, nomás para inspiración. Y desde luego, el detector de mentiras, siempre tan útil para atrapar a sospechosos y levantafalsos, junto a ciertos instrumentos de tortura psicológica, para esos mismos fines.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Tras dejar los asuntos pendientes en manos de Yorch, a quien además le encomendé mi motocicleta, tomé el camión a la Ciudad de México, donde ya me esperaba mi abuelita, siempre deseosa de que su nieto preferido la visitara. Me preparó un mole espectacular y no respingó cuando metí al cuarto de mi difunto abuelo a Susana, la bella adolescente que entonces ya destacaba como la flor más bella del Pedregal de San Nicolás, allá por el Ajusco. Después vinieron las bendiciones, los besos en la mejilla y unos cuántos billetes cortesía de su pensión por ser viuda y seguidora del partido que gobierna al DF. ¡Ah, qué haría sin mi santa abuela!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Durante el vuelo quedé dormido como un santo. No supe en qué momento pasaron tantas horas, pero cuando desperté, una bella azafata tocó mi hombro para indicarme que ya estábamos en Londres, donde habríamos de hacer escala para el destino final. En ese momento quise darme de topes, pues moría de hambre y por entregarme a los sueños me perdí de la comida incluida en el trayecto. Ahora tendría que comprar algo en el aeropuerto inglés, donde todo cuesta una puta fortuna. Opté por un miserable emparedado y un jugo de verduras, insuficiente para soportar el resto de la jornada, así que mientras salía el siguiente avión me la pasé en el baño, en espera de que algún osado llevara material para empolvar la nariz y así mitigar mi hambruna. Pero nada, las cámaras ocultas y los policías hacen imposible semejantes placeres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Mi llegada a Madrid fue un desastre. Los idiotas de la aerolínea dejaron mis maletas en Londres, y dentro de ellas, todo mi arsenal de sobrevivencia personal y laboral. Después de airadas reclamaciones y amenazarlos con hacer un escándalo diplomático (les inventé que era periodista) me dirigí a un sucio motel del centro, donde fui recibido por un tipo llamado Matías, quien me sugirió un paquete nada despreciable: habitación, televisión por cable, ducha caliente y una mujer galante, todo por 50 euros. Tras un regateo todo quedó en 40, además de que me regaló ropa interior nueva y un desodorante. Buen tío ese Matías. Sobre la chica no hay mucho qué decir, luego de la tercera ronda quedó agotada y dormida sobre mi cama, por lo que no tuve otro remedio que echarla a patadas. ¡Era hora de descansar!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Mi sagrado equipaje llegó dos días después, mismos que aproveché para conocer las principales calles y los bares más baratos de la capital española. Llamé a mi jefa para explicarle la situación, y aunque nunca me creyó, accedió de mala gana a depositarme unos devaluados pesos más. Como el motel de Matías olía algo mal, recordé que mi amigo Negrete vivía en Madrid y que nunca se despegaba del Internet. Bastó con encender mi lap (único objeto que siempre traje conmigo a bordo del avión), agarrar señal y listo: el Negrete estaba en línea, poniendo comentarios en el Facebook y seguro bajando películas porno. En menos de media hora estábamos tomando unas cañas, cortesía de mi despacho, para luego ir a su morada, donde volví a dormir como un santo y sin pagar un duro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Lo que más me dolió de abandonar Madrid no fue la modernidad, mucho menos la arquitectura. Fue esa impresionante pasarela de mujeres hermosas que deambulan por sus calles, por sus bares y por sus vagones del metro. Carajo, tanta belleza concentrada en un solo sitio es un acto deshumano, por decir lo menos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pero había qué poner manos a la obra. Tomé el tren camino a Santiago de Compostela, lugar que ni siquiera había escuchado que existiera. Cuando supe que pertenecía a Galicia, lo imaginé lleno de granjeros tontos, como los que se cuentan en los chistes. Otra vez el sueño se apoderó de mí. Estaba con la azafata del vuelo inglés, a punto de penetrarla en el pequeño baño del avión, cuando un maldito guardia del vagón interrumpió la escena. Tallé mis ojos, salí del encierro y pisé tierras gallegas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;La hora de investigar quién carajos había matado al arquitecto Pizarro estaba por llegar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;Llegando a Santiago&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Sé que es de elemental juicio común, pero entre las borracheras de Madrid y los dulces sueños con la nena del avión olvidé investigar dónde viviría durante mi estancia en Santiago de Compostela. Así que una vez en la calle compré El Correo Gallego en espera de encontrar un piso económico, pues los marranos del despacho ni de broma me iban a dar dinero para pasarla en un hotel más o menos decente. Luego de subrayar algunas opciones, di con una lo suficientemente atractiva: “Habitación sencilla, todos los servicios, amueblada y en medio del bosque. Ubicada en el viejo barrio de Guadalupe”. Lucía de lo más interesante, pues al menos, imaginé, estaba alejada del bullicio urbano, con alrededores verdes y cantos de pájaro. Ambiente propicio para un profesional como yo. Y no me equivoqué; se trataba de una construcción de buen tamaño que en su mayoría albergaba a estudiantes de la universidad local y a uno que otro aventurero despistado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Cuanto toqué la puerta me abrió un simpático cincuentón que dijo llamarse José. Le inventé que estaba harto de mi trabajo en México, por lo que deseaba escapar al menos un mes. No puso demasiada atención en ello y mejor aclaró las condiciones para los inquilinos: “Tenemos la mala costumbre de dormir por las noches, así que está prohibido hacer ruidos después de las 12 y hasta las 7 de la mañana; hay estudiantes y...” bla bla bla. Otras reglas consistían en que cada quien lavaba los cacharros inmediatamente después de usarlos y unas tantas dignas de la convivencia armónica a la que no estaba acostumbrado. Ni modo. Desembolsé 150 euros y recibí las llaves de lo que se convertiría en mi centro de investigación. Mientras acomodaba mis pertenencias, observé por la ventana a un joven flaco y con lentes que alimentaba a las ovejas de una pequeña granja. Me llamó la atención que conversara con ellas, que incluso riera, como si estuviera contándoles algo chistoso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;También había una anciana sembrando lechugas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;El viaje&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;El correo electrónico de Sara, mi dulce y recia jefa, explicaba con claridad en qué consistía mi misión. El arquitecto Pizarro viajó de Morelia a París en marzo del mismo 2009 sin mayores intensiones que conocer el Viejo Continente. Atrás dejaba no sólo su trabajo, sino a su novia, familia y amigos. Cuatro meses después y luego de conocer media docena de ciudades europeas, Pizarro se encontró con dos amigos que ya le habían prometido alcanzarlo. Fue precisamente en Santiago de Compostela donde el arqui recibió a Salvador y Francisco, quienes, imitándolo, renunciaron a sus ordinarias vidas para aventurarse en el mochilazo por el primer mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;En 25 días, según explica la adorable Sara, todo fue jolgorio para el trío purépecha. Las fotos en bares y carnavales públicos subidos en sus respectivos espacios del Facebook así lo evidenciaban. Juntos acudieron a la Feria Medieval, a la inauguración de las fiestas del apóstol Santiago y hasta a conciertos de rock, su música predilecta. Sin embargo, en tan sólo tres semanas a Paco, de apellido Valenzuela, le entró el famoso síndrome del jamaicón. No soportó la comida sin jalapeños ni los exorbitantes precios europeos, por lo que decidió que con eso era suficiente. Regresó a su natal Urameo, donde las frutas y la comida picante son abundantes. Habría que descartar a ese pobre diablo del enredoso crimen, que aconteció unas semanas después, cuando el cuerpo de Pizarro fue encontrado frío y tieso en las orillas del río Corvo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Según el reporte policíaco, fueron los familiares del arquitecto Pizarro quienes contrataron a nuestro despacho con el fin de indagar quién, cómo, cuándo y por qué habían pasado un cuchillo por el cuello de la víctima. Y como dos de los mejores investigadores se encontraban de vacaciones, a la jefa y al jefe no les quedó más remedio que enviar a un servidor, siempre dispuesto a los sacrificios en aras de la justicia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;La gallega&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Sin más tiempo qué perder, lo primero que hice fue consultar mi suerte en el Facebook, pues estaba por meterme en un caso complicado que necesitaba de advertencias y consejos. La sabia galleta de la fortuna fue concreta: “Formarás una alianza que dará mucho de qué hablar”. ¿Con quién habría yo de aliarme? En fin, visto mi futuro inmediato, accedí a la red social del difuntito, la cual seguía en funcionamiento y recibiendo el pésame de sus amigos y conocidos. Dar con la contraseña fue cosa de niños gracias a los benditos hackers con los que contamos en el despacho. Fue entonces que observé por propia cuenta las fotos de viaje y los comentarios posteados. La mayoría eran banales e intrascendentes, como todo lo que circula por ahí, pero en medio de tanta burrada encontré un rostro que se repetía en varias ocasiones, claro, además de las estúpidas caras de los dos amigos. Se trataba de una joven flaca y casi siempre con cara de borracha, con ojeras pronunciadas y vestidos coloridos. Siempre sonriente. Su nick en facebook era Natha Pele, su nombre real: Nathalie Peleteiro Insisto, nadie además de ella se retrató en tantas ocasiones con los involucrados. Esta generación de cibernautas es tan ingenua que les encanta exhibirse sin medir los riesgos. En su perfil, la susodicha se describía como nativa de Pontevedra, soltera, de 27 años, con gustos por la literatura y, punto clave, empleada del bar Tupperware, ajá, como los plásticos que venden las burócratas en México.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;En el Tupper me topé con un jovenzuelo que además de gerente era el pinchadiscos. Luego de tres cañas con buen aroma me acerqué a la consola para solicitarle una rola de los Straitjackets, pues la sesión de surf había comenzado. Fue el pretexto para entablar una buena conversación so pretexto de la música alternativa, pero que tenía como propósito, por supuesto, averiguar el paradero de la niña de las ojeras. Sin más, y ya que había terminado de pinchar, le dije al chaval que un compatriota me había platicado de una amiga que trabajaba en ese bar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Me dijo que se llama Nathalie.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Ah, sí… pues qué te digo, que hace varios días que no la he visto por aquí. Quizá se encontró con un mejor empleo, qué sé yo, tío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Me urge localizarla, le han mandado un regalo muy costoso y debo entregárselo personalmente…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Sin tanta resistencia el gallego terminó por darme el número de móvil y hasta la dirección de la nena. Me felicité por tanto poder de persuasión, pero me sorprendí más cuando súbitamente la observé entrar, sola, y con otro vestido folklórico. Ya el pinchadiscos estaba en otro lado, conversando con alguien más, así que no perdí el tiempo y la intercepté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Hola chica, estoy buscando un bar con buena música, ¿sabes de alguno?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Joder, tío, pues que éste es el mejor de toda la zona nueva, y de la vieja, de todo Santiago.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Seré más específico: me gusta la salsa y me gustan las chicas que la saben bailar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Pues a mí no me gusta, capullo, pero si tú me enseñas a bailarla quizá le encuentre cariño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Terminamos en el Guayaba, sobre la rúa Nova de Abaixo; ahí traté de enseñarle mis mejores pasos, pero la chica estaba más tiesa que el cuerpo del arquitecto. Harto de sus pies izquierdos la cambié por una colombiana que se encontraba solitaria, bailamos de forma extraordinaria, pero la dejé antes de que la gallega se me fuera a escapar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Me mola tu baile, capullo, lástima que sea tan torpe para…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─No te preocupes, nena, supongo que algo debes hacer bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─!Joder!, pero qué tío tan engreído. ¿Así pretendes algo conmigo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─ Apenas quiero un polvete, tampoco eres para tanto…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Terminamos en su departamento, un piso lindo y de buen gusto, con un sofá de lo más cómodo, cuadros interesantes y una bonita alfombra. Lo único que desentonaba era una latosa perra de nombre Miau, misma que no dejaba de lamerme de forma indecente. Antes de cualquier cosa le pedí a Nathalie me permitiera su ordenador para mandar un correo electrónico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Lo he mandado, primor, ¿quieres que la apague o….?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Deja ahí, que yo también quiero mandar uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Cuando su mensaje se encontraba volando en el espacio cibernético, la sujeté violentamente y la llevé a la cama. Estaba tan borracha que no soportó demasiado y quedó más dormida que un lechón. Regresé al ordenador y husmeé en su correo. A primera vista no hallé nada interesante, pero cuando ingresé a su basurero me topé con mails de un tal Salvador Munguía. Era una respuesta reveladora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;“No te preocupes. Sí, pensé que algo lograría contigo, pero ni hablar, esta vez Gil resultó el ganón”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;En otro, Gilberto le lanzaba una advertencia: “Nat, mi novia está por llegar a Santiago, lo mejor es que ya no nos volvamos a ver”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Excelente información. Así que esas teníamos: ¿la capulla revolcándose con el hoy difunto? ¿El mejor amigo aceptando una derrota? ¿La novia por llegar? Mmm, un poco de esfuerzo y tendría todo para atar los cabos. Intenté despertar a la mujer dormida, quería un polvete extra, pero sus ronquidos delataban un estado de gracia que ya quisieran los arcángeles. Decidí hacerle la segunda y dormité en el sofá. La azafata regresó a mis sueños. Esta vez follábamos en un parque, estábamos en pelotas y ella lamía mi cuerpo con una sensualidad irreverente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Adivinaron, parece un estúpido chiste de gallegos, pero cuando desperté quien lamía mis cachetes era la perra de Nati, es decir, Miau, su mascota. No tuve más remedio que cargarla en mis brazos, besarle la frente y arrojarla por la ventana de ese cuarto piso del edificio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pobre, un golpe seco contra el asfalto terminó con su perruna vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;La noticia&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Y a todo esto, ¿dónde coños estaba el tal Salvador? Según referencias de mi jefaza, fue él quien se comunicó con la policía para avisar que tras dos días de ausencia, lo de Gilberto ya le parecía extraño. No era raro que alguno de los dos se privara de llegar a dormir por la fiesta, pero luego de 48 horas aquello ya le olía raro, según él. Y entonces vino el tremendo hallazgo. Los polis gallegos confirmaron lo del mal olor, pues el cuerpo descompuesto del arqui ya apestaba más que un arrimado a los tres días. Al parecer fue una anciana quien dio parte a las autoridades, o sea, fue de chismosa a decir que un cuerpo maltrecho yacía a las orillas del río ése. Tras los interrogatorios de rutina, el amigo del occiso quedó en libertad, pero se le avisó que no podría abandonar territorio español por aquello de las malditas dudas. Gorrón como es, alegó que ya no tenía dinero para sostenerse, así que obtuvo una especie de beca para estar de huevón y tragar lo que se le antojara mientras se aclaraba el caso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Mientras todo eso pasaba, los parientes de Pizarro se enteraron de la desgracia y tras algunos latosos trámites lograron que el cuerpo llegara a territorio nacional, donde fue cremado y sus cenizas esparcidas en las contaminadas aguas del lago de Pátzcuaro. Chale, que ritual tan chafa, en fin.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Tenía, a primera vista, un caso con sabor a triángulo amoroso, bueno, a triángulo de chavales calenturientos, porque eso del amor ya está descontextualizado en estos tiempos. Al menos eso me parecía luego de husmear en los e-mails y las fotos del cara-libro. Por un momento pensé en una estrategia sigilosa, inteligente y sutil, para despistar, pero, lo confieso, soy un tipo de lo más impaciente. Y de muy malos modales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Cariño, creo que has dormido demasiado─ el tono era cordial, como si se tratara de una mujer respetable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Coño, ¿pero qué haces tú en mi casa, en mi cama?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Estaba cuidándote, tal vez tuvieras alguna mala pesadilla. A lo mejor soñabas que eras una asesina, que le metías el cuchillo a un mexicano. Por culero y poco hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Mira chaval, creo que es mejor que te vayas. No necesito a nadie que me cuide mientras duermo, y menos a un tipo como tú.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pensé en aligerar los ánimos, decir algo conciliador, pero la bestia que llevo dentro surgió ipso facto. No aguanté más y saqué a la Modorra, es decir, a la escuadra 9 mm que me acompaña en los mejores eventos. La apunté justo hacia sus ojos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Morena, tengo información que me hace suponer que estas manitas ─se las aseguré con una esposa a la cabecera de la cama, como si se tratara de una escena sexual bien puerca─ le pasaron un cuchillo a un cabrón, y ese cabrón era mi paisano, y en México somos bien rencorosos y además estamos resentidos con los gachupines. Así que me aclaras cómo estuvo la movida, o te voy a lanzar por la ventana, como lo acabo de hacer con tu pinche perra enfadosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Sus ojos grandes y grises parecían salirse, intuí que me quería escupir, pero antes de que eso pasara, le di una fuerte bofetada que la dejó quieta. Le quité las esposas, le puse uno de sus calcetines a manera de mordaza y, arrastrando, la llevé hasta el ventanal para que viera los restos de su mascota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Algunos autos habían pasado sobre ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;VI&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;&lt;strong&gt;LA CONFESION&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Antes de que me matara con la mirada, le advertí a la flaca que tenía vigilados a sus parientes más cercanos, que un hombre rudo estaba esperando la orden para mandarlos a la otra vida, así que más le valía comportarse como era su costumbre, es decir, flojita y cooperando. Desde luego que no había nadie apuntándole a sus consanguíneos, pero es una amenaza que suele funcionar en las películas gabachas de acción que alquilo cuando no hay chamba, o curro, como dicen en estas tierras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Amor, no me gusta tratar así a las viejas, y menos cuando las acabo de conocer. Mejor dime todo lo que sepas respecto a Pizarro. ¿Tú lo mataste, verdad? ¿Lo disfrutaste? ¿Sentiste placer mientras veías escurrir la sangre de su cuello? ¿Le dijiste cosas obscenas mientras agonizaba? ¿Fumaste un cigarrillo antes de que…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Cada pregunta me salía como bala de metralla, quizá por efecto de tanta coca cortesía de la colombiana con la que bailé en El Guayaba. Pero algo en ese cuerpo frágil me causó lástima, así que simplemente la até a una silla, le quité la mordaza, puse a su alcance un vaso con agua del grifo y encendí el ordenador para escuchar la Sinfonía No. 35, de Mozart, mi soundtrack favorito cuando interrogo a sospechosos de violar la ley.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Si se te seca la garganta me dices, primor, y yo te acercaré esta pinche agua que sabe del carajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Convencida de que podían venir métodos menos amables, la gallega no tuvo más remedio que cantar, abrir el pico, descoserse. Y no entiendo cuál era la necesidad de hacerla pasar por semejantes calamidades, pues debo reconocer que ni siquiera tenía indicios que la incriminaran como autora o coautora del crimen… ¡No tenía nada!, pero cómo me gusta ver sufrir a la gente, coño. ¿Por qué nos educan así en la PFP?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;En fin, pensé en entregarles, lectores sin quehacer, una versión estenográfica de lo dicho por la gallega, pero mejor les ahorro tiempo y se los resumo, sin albur. La chavala conoció al arqui y a su amigo en un bar de Santiago. Al parecer uno de ellos andaba de chistoso sacándole fotos sin autorización y ese detalle fue el que propició el encuentro. La chavala describió a Gilberto como un muchacho alto, callado y amable, mientras que de Salvador recuerda su galantería barata; “se sentía un chulo el tío ese, no perdía la oportunidad para invitarme a México, donde, según él, yo tenía una casa, una cama, su cama”. La primera noche, según ella, no pasó nada de nada, tan sólo un intercambio de datos y cada quien a su casa, su lechita y a dormir. Otro día se encontró con Salvador en el Tupperware y las tácticas de ligue continuaban. Al parecer, el azteca llevaba ya varias semanas sin nada de polvetes y su objetivo era sólo uno. Pero claro, ella se hacía la importante, aunque en el fondo no lo descartaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;(Mientras la flaca seguía soltando la sopa española, el ordenador me complacía con El barbero de Sevilla, de Rossini, seguida de Lucio Papirio dittatore, del también italiano Giovanni Paisiello)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Las mujeres son raras y uno nunca sabe por dónde va la cosa. Los esfuerzos del Salvador resultaron infructuosos, pues la chavala finalmente pensó en que un acostón con el arqui podría ser más interesante. Al principio el Pizarro como que le sacaba al parche, no dejaba del lado su timidez, pero ya con algunos tragos y a sabiendas de que su camarada no se iba a agüitar, pues le entró al desparpajo, y sí, arquitecto y flacucha terminaron echando lo que se conoce como un quickly, un rapidín. El detalle me lo confesó con cierta resignación, pues, dice, tenía mejores expectativas de los hombres latinos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Luego de la frustrada cogida (o sea, de follar en 3 minutos) nuestra sospechosa se arrepintió de su decisión, tal vez el Chava era un mejor amante, a lo mejor este cabrón le duraba 30 segundos más. Pero ya estaba hecho y eso de ir de hombre en hombre para que resulten impotentes, pues ni al caso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Muy bien, flaquita, ahora cuéntame qué onda con la novia del arqui y qué con el Chava. No quiero que me tomes por chismoso, pero ya leí todos los mails entre ustedes, así que ni te entretengas en negar y sigue de boca floja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;La versión de mi interrogada es simple. Con Salvador hubo el mutuo reconocimiento de antojo carnívoro, pero también el común acuerdo de que no pasara nada. Al arquitecto pensó en darle una segunda oportunidad, pero un día recibió el mail donde una supuesta novia llegaría de sorpresa. Como no había necesidad de nada, quedó con ambos en romper cualquier contacto, en no verse ni escribirse más, en eliminarse del Facebook y esas tonterías que ahora resultan primordiales entre la sociedad maquinizada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Y hasta ahí todo parecía acabar ─empezó a decir la flaca entre lágrimas─, hasta que… hasta que esa noche entró Salvador, por esa puerta, para decirme que tenía un plan, ¡un macabro plan!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: x-large;"&gt;VII&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Conspiración pozole&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Era demasiada información para tan poco tiempo. Nunca creí que bastara con el instinto, con el sospechosismo para ir atando los cabos de la misión. Con esas buenas noticias me dieron ganas de escuchar un poco de blues, así que mandé los violines por el caño y programé a Clifford Gibsons, que al igual que yo, le encantaba eso de la improvisación. De acuerdo al relato de la reinita gallega, el Salvador mexica le contó sobre la fortuna de Gilberto en México; “es un hombre acaudalado, importante, encabeza varios despachos y es accionista de más de una empresa transnacional”, soltó. Sin embargo, al parecer el arqui gustaba del bajo perfil, pues pocos conocían su estrato social, seguramente ante el temor de ser extorsionado o secuestrado por alguno de los grupos delictivos que abundan en la tierra de José María Morelos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pero el Chava sí que lo sabía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Por algo se hizo su amigo. Al principio era una amistad sincera, producto de gustos compartidos y viejos amigos en común, sin embargo, en esa macabra y gran cabeza se iba formando una idea: la de pasar de la simple camaradería al mundo de la fortuna económica. Así, el viaje a Europa abría una excelente oportunidad para fraguar un plan maestro: borrar al arquitecto del mapa y apoderarse de su fortuna. Ese fue el motivo por el que Salvador retrasó su llegada al Viejo Continente; era mentira (como se lo aseguró a Gilberto) que necesitaba reunir la suficiente plata. La verdad era otra, una verdad que parece descabellada, pero no es otra cosa que la verdad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;La flaca fue precisa: “Salvador me aseguró que si le ayudaba a deshacerse de su amigo me recompensaría con mucho dinero, con los suficientes euros como para olvidarme de trabajar por un largo tiempo. Al inicio me negué rotundamente, pero luego de probar algunos tragos mi actitud fue otra; inexplicablemente fui convenciéndome de sus planes y hasta le ayudé a fraguar algunas ideas. ¡Seguro que algo me puso en la bebida ese desgraciado!”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pinches borrachas, siempre salen con lo mismo; son ellas las que insisten en seguir bebiendo, pero en cuanto pasa algo nos culpan a los machines. En fin, lo de menos era si la bebida tenía algo. La nena cooperaba mejor de lo esperado y eso ameritaba robarle un poco de wiskie, una botella generosa que estaba esperando ser abierta en una ocasión especial, y qué mejor que ésta, desde luego. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Salvador me convenció. Esa noche los tres fuimos al Tupperware, bebimos, bailamos, cantamos… lo que se hace en cualquier bar. Luego se ligó a una chica y propuso que los cuatro fuésemos a mi piso. Gilberto puso cara de desacuerdo, pero después de más cervezas ya lucía lujurioso. Llegamos aquí, abrí una botella, brindamos, escuchamos un poco de música y listo: Chava se metió con la chica a una de las habitaciones y Gilberto se dejó llevar, no puso objeción para meterse a mi cama. Como era de esperarse, follamos en menos de tres minutos y se quedó dormido. No sé cómo se dio cuenta, pero mi cómplice abrió la puerta y luego de asegurarse de que su amigo estaba roncando me pasó el cuchillo y sólo dijo: “Hazlo”… y lo hice. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─¿Quién es la otra chica, la conoces? ─pregunté antes de que siguiera con el chisme─.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Nunca la había visto. Chava me dijo que no había problema, que había tomado las precauciones necesarias para que olvidara absolutamente todo lo sucedido, y eso incluía nuestras caras y la dirección de mi piso. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Ok, supongamos que te creo. Continúa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;─Pues nada. No sé de dónde saqué tanta frialdad, pero con gran destreza puse una mano sobre la boca de mi amante y con la otra le hice una tajada en su cuello. Murió casi al instante, sólo se movió un poco, abrió los ojos, me miró y enseguida dejó de respirar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Ambos envolvieron el cuerpo del hoy occiso en una sábana, lo metieron en una gran caja de cartón y lo bajaron como si fuera un mueble o un aparatoso equipo electrónico. Después lo depositaron en la cajuela del auto de ella y se dirigieron hacia el río Corvo, donde ya los esperaba un tipo viejo y de mal aliento. Ese se encargaría de completar la obra, de introducir el cuerpo a un barril cuyo contenido era sosa cáustica, un ácido tan potente que bastarían unas horas para que los huesos y pellejos del arqui se redujeran a nada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;De regreso al piso, el mexicano ratificó la forma en que todo acabaría: “Mañana mismo me someto a la operación. En adelante dejaré de ser Salvador, dejaré de ser el pobre imbécil de siempre. Ahora seré Gilberto Pizarro, el millonario Arquitecto Pizarro”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: large;"&gt;Pero algo le tenía que salir mal. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-5677020818347383883?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/5677020818347383883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=5677020818347383883&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5677020818347383883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5677020818347383883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/07/el-asesinato-del-arquitecto-pizarro.html' title='El asesinato del Arquitecto Pizarro (Desde el inicio)'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/So32iNtAHII/AAAAAAAAAN0/cx2Bm60Md0M/s72-c/CIMG0677.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7328995216200263866</id><published>2009-06-14T17:06:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T03:23:26.994-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Resentido'/><title type='text'>Decálogo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SjWRdweRSrI/AAAAAAAAALs/jjcMJOfDqxA/s1600-h/horse.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5347340072986430130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SjWRdweRSrI/AAAAAAAAALs/jjcMJOfDqxA/s320/horse.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1. Un tipo con honor jamás se reúne con la mujer que ama tan solo para conversar.&lt;br /&gt;2. A un hombre con honor no debe de importarle lo que haga o deje de hacer esa mujer que no quiso su amor.&lt;br /&gt;3. Un hombre con honor nunca ha de dirigirle la palabra a aquellos quienes estuvieron o están interesados en esa mujer que (aún) lo perturba.&lt;br /&gt;4. Un hombre con honor debe ser firme y no caer jamás en sentimentalismos ni bondades para con esa hembra.&lt;br /&gt;5. Un hombre con honor ha de cambiar los viejos halagos por nuevos insultos.&lt;br /&gt;6. Un hombre con honor ha de buscar al imbécil ese para partirle la cara. Esté donde esté.&lt;br /&gt;7. Un hombre con honor no puede renunciar a estar borracho; sólo así podrá justificar su deshonroso comportamiento.&lt;br /&gt;8. Un hombre con honor debe poner por lo menos un océano de distancia para evitar las tentaciones.&lt;br /&gt;9. Un hombre con honor debe voltear a ver a todas; una de ellas ha de ser el clavo que le salvará la vida.&lt;br /&gt;10. Un hombre con honor jamás se pone a escribir decálogos; simplemente actúa. Quien lo haga, es un pobre diablo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7328995216200263866?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7328995216200263866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7328995216200263866&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7328995216200263866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7328995216200263866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/06/decalogo.html' title='Decálogo'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SjWRdweRSrI/AAAAAAAAALs/jjcMJOfDqxA/s72-c/horse.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7079910199021878304</id><published>2009-06-07T20:50:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T03:23:26.994-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Resentido'/><title type='text'>Chelís, chinga tu madre</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SiyKzrOpGKI/AAAAAAAAALk/HvTROxUGkF8/s1600-h/CHELIS.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344799478164035746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 202px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SiyKzrOpGKI/AAAAAAAAALk/HvTROxUGkF8/s320/CHELIS.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No es que le tenga mala leche a los poblanos, pero por algunas circunstancias siempre me han parecido gente vulgar, corriente y sobre todo fea. Si tengo algún pariente o amigo que sea de ese estado o viva ahí es cosa que me importa un pito. Punto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ok. No hagan caso a lo anterior, es tan sólo un intento por iniciar esta columna de manera violenta y provocadora, pero ya nada es violento ni mucho menos provocador en estos tiempos de cinismo y podredumbre. Y para podredumbre no hay mejor ejemplo que el entrenador del Puebla, José Luis Sánchez Solá, mejor conocido como El Chelis. Si no les gusta el futbol ni la política sugiero que abandonen este post y mejor pierdan su tiempo en ver esas estúpidas animaciones de power point que mandan en los mentados forwards. En fin, regreso al tema central. El famoso Chelís era un auténtico don nadie hasta que de pronto apareció en el medio pambolero como entrenador del recién ascendido equipo del Puebla, y en medio de una guerra entre los dueños, él se apartó y supo armar un equipo competitivo a pesar de contar con puros jugadores en desgracia, algunos incluso regresando de su retiro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No voy a perder el tiempo en relatar cómo los camoteros lograron salvarse de descender porque seguro ya todo mundo lo sabe. Rompieron los pronósticos y le dieron un poco de vida a una liga aburrida y muy mal jugada. Al igual que los Indios de la violentísima Ciudad Juárez, el Puebla logró congregar a las masas a su favor, esas que siempre están con el débil que sale avante de las adversidades. Los camoteros, de la mano del Chelís, lograron lo impensable, porque además de no descender, se calificaron a la liguilla y estuvieron a unos minutos de ser finalistas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Es éste un blog deportivo? No, carajo, sigan leyendo para entender mi mensaje, por favor. Una vez que el Puebla quedó eliminado del torneo, la escuadra regresó a su ciudad para ser recibida por miles de fanáticos que hicieron un jolgorio parecido al de Barcelona luego de lograr la liga y la champions (…) Las porras para cada jugador no cesaron, pero la figura central, el héroe de la película, papá, era el Chelís. ¿Verdad que ya saben por dónde va la cosa? Pues ese Chelís, cuya calva fue estampada en miles de playeras, apenas terminó de abrazar a sus jugadores cuando aseguró que el equipo necesitaba más apoyos, “como es el que nos brinda nuestro señor gobernador”. ¡Con un carajo!, el funcionario referido es nada menos que Mario Marín, el gober precioso, el mismo que fue grabado en una conversación vergonzosa, una plática que lo dejó en evidencia, que lo desenmascaró como cómplice de una red de prostitución infantil. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A ese delincuente el Chelis le declaró su reconocimiento: “Yo hago lo que el gobernador me mande”, dijo, y enseguida protagonizó los spots para el PRI, su partido. ¿A qué se refiere cuando dice que hace lo que mande el gobernador? ¿Si lo manda por unas niñas, irá por ellas? ¿Si lo pone a videograbarlas, lo hará? ¿Si lo pone a promocionar los pantalones que fabrica Kamel Nacif, el industrial-pornógrafo, obedecerá sin respingos?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Habría que preguntarse cuántas de esas personas que salieron a festejar el salvamento del Puebla hicieron lo propio para exigir la renuncia del cínico Marín, quien por cierto es muy amigo de Calderón, que en campaña juró hacerlo a un lado. Vaya país de bárbaros.&lt;br /&gt;Bah, ya me cansé de escribir. No sé porque tantos argumentos para justificar algo muy sencillo de decir.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Chelis, vas y chingas a tu madre, tú y todos esos &lt;strong&gt;BICHOS&lt;/strong&gt; poblanos con los que te juntas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7079910199021878304?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7079910199021878304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7079910199021878304&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7079910199021878304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7079910199021878304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/06/chelis-chinga-tu-madre_07.html' title='Chelís, chinga tu madre'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SiyKzrOpGKI/AAAAAAAAALk/HvTROxUGkF8/s72-c/CHELIS.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7245227443389457893</id><published>2009-05-04T23:46:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T03:20:27.448-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>Virus</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Sf_mGmFNJRI/AAAAAAAAAKk/-xhiPmoOm8Q/s1600-h/nena+tapabocas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332233484805940498" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Sf_mGmFNJRI/AAAAAAAAAKk/-xhiPmoOm8Q/s320/nena+tapabocas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La casa de Rosalía era incómoda, olía extraño y su madre estaba por ahí, metiendo las narices donde no le incumbía.&lt;br /&gt;―Deberías mandarla al asilo―sugerí.&lt;br /&gt;Encima apareció Lucy, una hembra felina con ese ronroneo que tanto me asusta. Mientras la chica iba por una cocacola, aproveché para darle un puntapié en su panza bofa.&lt;br /&gt;―¿Qué le haces a Lucy?&lt;br /&gt;―Rosalía, no quiero ofenderte, pero toda tu casa es incómoda.&lt;br /&gt;Abandoné la sala, abrí la puerta, encendí la motocicleta y amenacé con largarme, pero ella ya salía con un curioso saco que le quedaba chico.&lt;br /&gt;―Voy contigo.&lt;br /&gt;―¿A dónde?&lt;br /&gt;―A donde quieras.&lt;br /&gt;Ya en mi casa, donde el aroma es suave como la noche misma, encendí el televisor, me recosté en el sofá y dejé que ella tomara la iniciativa. Era la primavera, hacía un calor diabólico que sin embargo no la animó a despojarse de su ridícula chaqueta.&lt;br /&gt;―¿No tienes calor, cariño?&lt;br /&gt;―Tengo frío, ¿me abrazas?&lt;br /&gt;―¿Qué no ves? Estoy mirando las noticias.&lt;br /&gt;Le importó un demonio; se abalanzó sobre mí: yo quedé boca arriba, con mis labios cerca de su cuello y ella con los ojos de frente a la pantalla de 21 pulgadas. Me animé a darle unos besos, luego metí los dedos en su ombligo, luego exploré su trasero con mi palma y comprobé que con dos cuartas era más que suficiente para tentar toda el área. Entonces entré a su espalda y desabroché el brasiere, lo que la puso en señal de alerta.&lt;br /&gt;―Ya te dije que mañana, hoy debo regresar temprano a casa.&lt;br /&gt;―Entonces vete de una buena vez y déjame ver la televisión.&lt;br /&gt;Obedeció un tanto contrariada, tomó las llaves de la motocicleta y movió la cabeza como en señal de que la regresara al hogar, donde ya la esperaban la gata Lucy y su arrugada mamá.&lt;br /&gt;―Coge un taxi, aquí a dos cuadras pasan bien seguido.&lt;br /&gt;Entró a mi cocina y hurtó unos pesos. Salió de la casa y prometió regresar al siguiente día.&lt;br /&gt;Dos minutos después tocaron a la puerta. Yo seguía en el sofá, sin zapatos. Volvieron a tocar y le llamé del celular.&lt;br /&gt;&amp;shy;―Rosalía, si lo deseas ahora mismo te pido un taxi desde el teléfono, pero por favor no me hagas levantarme de este aposento. Y ya te dije que me molesta que toques tan fuerte.&lt;br /&gt;―Amor, estoy en la esquina esperando el taxi.&lt;br /&gt;Colgué de inmediato. Un tercer golpeteo me hizo reaccionar.&lt;br /&gt;―¿Quién es? ¿Qué quiere? ―grité con valor.&lt;br /&gt;Cuando abrí la puerta ella estaba ahí, con una caguama en la mano y un ridículo cubrebocas azul cielo.&lt;br /&gt;―!Qué sorpresa! ¿A qué se debe este honor, Victoria?&lt;br /&gt;Pasó sin pedir permiso y enseguida reclamó.&lt;br /&gt;―¿Con quién estabas? Aquí huele a mujer.&lt;br /&gt;―¿Por qué traes esa cosa en la boca?&lt;br /&gt;―¿En qué mundo vives, Javier? Te traje uno para que tú también estés protegido.&lt;br /&gt;―Ni de broma. Mejor preocúpate por cubrir tu coño cada que te revuelcas con desconocidos, puerca. Eso sí que te va a causar una infección. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dio un trago directo al botellón y escupió el líquido. Casi moja mi sofá. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;―Esta madre ya se calentó. La pondré un rato en el refri. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Victoria, cuya estatura le permite entrar en casi cualquier rincón, se recostó a mi lado y encendió un cigarrillo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;―Te he dicho hasta el cansancio que en esta casa no se fuma. Además, cómo piensas hacerlo con ese trapo en tu hocico. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El mejor matrimonio es el formado por una mujer ciega y un hombre sordo; pero en este caso los papeles estaban invertidos. Desobedeció mis instrucciones y encendió su Delicado. Mientras el presidente algo decía en el noticiero, ella fumaba, sacaba una delgada capa de humo y se volvía a colocar el esparadrapo.&lt;br /&gt;―Dicen que la pandemia ya está aquí, en Michoacán. Tengo mucho miedo; hoy renuncié al trabajo, no quiero ningún contacto con desconocidos.&lt;br /&gt;―Vaya… ¿al menos sabes lo que es una pandemia?&lt;br /&gt;―Me llegó un correo, dicen que es pura mentira, pero más vale prevenir. Oye, ¿quieres hacer el amor?&lt;br /&gt;―Está bien, ¿tú crees que puedas deshacerte de esa cosa y… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Victoria no conoce imposibles. Puso los dedos sobre su nuca, reventó las ligas del trapo ese, luego lo succionó y aparentó tragárselo, pero enseguida, como si se tratara de un mago de circo, lo sacó hecho taco, bajó mi cierre, bajó mis calzones y lo colocó, suave y delicadamente, sobre mi mejor amigo, quien recibía así un hermoso abrigo de regalo.&lt;br /&gt;Se desató una batalla campal de dos fieras nada domesticadas. La sensación del condón de tela resultó gratamente sorpresiva y ella lo disfrutó en todo momento, incluso cuando la arrastré por la caoba, impidiendo sus pretensiones de recuperar la caguama del refrigerador.&lt;br /&gt;Al terminar la salvajada me quise ver caballero; mis dedos se posaron sobre sus mejillas, luego, con ese amor inmenso que de pronto me provoca, recorrí la orilla de sus orejas y finalmente le obsequié un delicado masaje en su cuero capilar. La miré directo a los ojos y mis labios se aproximaron a los suyos, a esa carne rosa, a ese camino sembrado por los más bellos frutos de esta viña del señor. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;―¡¿Qué te pasa?! ―aulló con temor― Acuérdate que no se deben dar besos en la boca, ¿pues en qué mundo vives, Javier? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Cuando fue a dormir yo quedé tirado en el sofá, esta vez reflexivo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las putas, lo había olvidado, tienen prohibido besar en la boca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7245227443389457893?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7245227443389457893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7245227443389457893&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7245227443389457893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7245227443389457893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/05/virus.html' title='Virus'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Sf_mGmFNJRI/AAAAAAAAAKk/-xhiPmoOm8Q/s72-c/nena+tapabocas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-3703202899613925164</id><published>2009-04-21T22:42:00.001-07:00</published><updated>2009-08-04T03:23:26.994-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Resentido'/><title type='text'>Manifiesto</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6wobXb5NI/AAAAAAAAAJ8/eDYltg-6M8E/s1600-h/ren%C3%A9+rubio.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327389617813185746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 151px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6wobXb5NI/AAAAAAAAAJ8/eDYltg-6M8E/s320/ren%C3%A9+rubio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woNShekI/AAAAAAAAAJ0/AC-Ig2c2exw/s1600-h/000_3437.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327389614034483778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woNShekI/AAAAAAAAAJ0/AC-Ig2c2exw/s320/000_3437.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woOI1awI/AAAAAAAAAJs/YpJfmJe6Waw/s1600-h/000_2515.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327389614262283010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woOI1awI/AAAAAAAAAJs/YpJfmJe6Waw/s320/000_2515.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woGrShnI/AAAAAAAAAJk/XWCbAlmk5Xw/s1600-h/Imagen014.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327389612259313266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6woGrShnI/AAAAAAAAAJk/XWCbAlmk5Xw/s320/Imagen014.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6wn_1t7RI/AAAAAAAAAJc/RUhfZuSE550/s1600-h/Imagen013.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327389610424003858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6wn_1t7RI/AAAAAAAAAJc/RUhfZuSE550/s320/Imagen013.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"La amistad sólo resulta interesante y profunda en la juventud. Es evidente que con la edad lo que más se teme es que nuestros amigos nos sobrevivan”. Lo dijo Ciorán, mi pesimista de cabecera a quien siempre debo creerle. Pensar en el retiro es algo que ronda mi cabeza, a la cual, sospechosa y prematuramente le empiezan a nacer algunas canas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No había escrito nada en esta marranada de blog justo desde que me largué de vacaciones con mis amigos a la playa. Nos fuimos a acampar, como si se tratara de mocosos en busca de la aventura extrema, pero, ¡carajo!, ya no estamos para eso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quienes emprendimos la ruta a Maruata tenemos trabajos un tanto miserables que sin embargo alcanzarían para comprar uno de esos paquetes turísticos que incluyen hospedaje y comida decente; sin embargo, la cúpula de adolescentes tardíos optamos por dormir resguardados por casas de campaña, comimos la peor basura que tenga memoria, bebimos el asqueroso bacacho que tantas vomitadas me provoca y lo peor es que mojamos nuestros cuerpos desnudos con líquidos reciclados de dudosísima procedencia. (Bueno, lo peor, en realidad, fue que los seis condones que cargaba en mi maleta regresaron intactos; otra vez: ¡carajo!). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si alguien cree que estoy exagerando en mi análisis, tan sólo mire las fotos que acompañan a este manifiesto del hartazgo. Ese del suéter moradito es Salvador; aprovechó que una amiga salió a comprar más cerveza para hurtarle su prenda; bailaba de forma absurda y encima se acercaba para decirnos: “Mira, huele bien bonito, a mujer”. Lo hizo tantas veces que quise golpearlo, pero cómo lo iba a hacer si es Chavita, el Chava Rock. El que está tirado en el sillón, con el torso descubierto, responde al nombre de Luis. Suele quitarse su ramera cuando la música llega al máximo nivel, baila de todo y al final, siempre, termina tirado, semidesnudo y con una cuba en la mano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Qué decir de Erick, el pístico, a quien el exceso de alcohol lo vuelve ídolo del pancracio y streaper; este show nudista en la playa lo dice todo; no hay más que agregar. El de la peluca de Paulina Rubio es Gil (Luis intenta besarlo y Salvador, disfrazado de conejita, mira al fondo). Ni hablar de René, caracterizado como esos engendros de Piratas del Caribe… sin palabras. Y el Maicol… el treintón del Maicol y sus actitudes de quinceañero. (ver cuento de “El Canelo" más abajo)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Lo siento amigos míos, pero me declaro incompetente para seguirme prestando a estas fiestas donde sólo hacemos el inmenso ridículo. Basta de rocanrol, basta de cumbias electrónicas. No más Hot Chip, no más Kinky ni Interpol. Llegó la hora de Stravinsky, de Williams, de Bizet, de Rossini, de Mendelssohn, de Sibelius, de Mahler.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si aún me aprecian los espero en la terraza de un lugar elegante. Estará ahí, escuchando el Concierto para violín y orquesta No. 1 en sol menor, Op. 26 de Max Bruch, con un vino caro y una mujer madura. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-3703202899613925164?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/3703202899613925164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=3703202899613925164&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3703202899613925164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3703202899613925164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/04/manifiesto.html' title='Manifiesto'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/Se6wobXb5NI/AAAAAAAAAJ8/eDYltg-6M8E/s72-c/ren%C3%A9+rubio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-6864869073460760264</id><published>2009-03-22T23:45:00.000-07:00</published><updated>2009-08-04T03:19:33.397-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>El Canelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SccxeLwg7vI/AAAAAAAAAJM/yOKAG-L1WK4/s1600-h/DSC03530.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316272279756271346" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SccxeLwg7vI/AAAAAAAAAJM/yOKAG-L1WK4/s400/DSC03530.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No estoy desesperado por apoderarme de una hembra, pero cuando veo a una oveja sola en su corral, mis dientes me dicen que devorarla no es un pecado venial. Soy estilista, suspiro por las delgadas de piernas simples y cintura breve, semblante frágil y conversación intrascendente. Aun así, llegado el momento, me dejo llevar por la alegre exploración en cualquier carne, por amorfa que ésta sea.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esa noche llegamos a un departamento vulgar, sin alma, pero perteneciente a una zona ostentosa del DF. Presentados todos, la pregunta fue qué hacer para aligerar los cuerpos. La respuesta: el depa de arriba. Antes fuimos a comprar basura, un poco de vodka, algunos cigarros y papas saladas como botana. Luego el contingente tomó el elevador, nos bajamos en el sexto piso y la güera, nuestra anfitriona, oprimió el timbre del 602. Éste era mejor, al menos contaba con un cómodo sofá y vista interesante a los edificios vecinos. Todos nos sentamos, alguien puso música y la nueva conocida dijo llamarse Fernanda, estudiar “merca” en la Ibero, leer la mierda de Naomi Klein, preocuparse por la ecología.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¿Has leído No Logo? ¡Es fabuloso!, desde entonces dejé de comprarle a los putos de Nike, Naomi dice que explotan a los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A mí los trabajadores de Nike, de Adidas y de Reebook me importan un carajo, pero estuve de acuerdo con Fer; un gesto de agradecimiento por su recepción, un detalle de caballeros, pues.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esa chica, aparte de una linda sonrisa, no tiene atributos ni para emocionar a un obrero de Indonesia, por más que la marca deportiva le haya arrancado el mínimo gusto estilístico a causa de las interminables jornadas de trabajo. Pero no había más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La güera tenía dueño, un italiano mal rasurado. El resto éramos varones: Luis, Chava, Miguel, Odín, su servidor. ¿Por qué privarme de esa chaparrita? Preferible explorar su diminuto cuerpo a conversar las mismas tonterías de siempre con los mismos amigos de siempre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me preguntó si me gustaba el heavy metal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―He madurado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La respuesta le pareció graciosa. Y me invitó un trago solo de tequila.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Es peligroso, nena.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ella, solita, había tragado la mitad de la botella.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Venga, no quiero que luego hables mal de los michoacanos ―dije con valor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tomé una tapita, un shot, o como se diga.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Soy de Veracruz, mi papá trabaja para el gobierno. Mira, te regalo su tarjeta, por si alguna vez andas por allá. Es bien chido, le llamas y seguro algo te invita. Dile que nos conocimos aquí, en la ciudad donde su hija se mata estudiando.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los de la música pusieron algo de reggae, esa cosa de mugrosos. Y entonces Miguel, el Maicol, que se prende.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Vamos a bailar mi Fer ―dijo con esa parsimonia que le caracteriza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sin sensación de peligro, dejé que la chaparrita abriera pista con el Maicol, un tipo inofensivo, con cabellos color canela que le daban un toque cómico, improcedente para cuestiones de conquista.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y entonces sucedió. Sin decir agua va, Fer se le colgó a Maicol, lo aprisionó del cuello con sus escasos brazos y metió su lengua en la boca del canelo. Todos reían, todos celebraban, todos brindaban. Maicol metiendo mano, Maicol besando el cuello, Maicol acostado encima de mi chaparrita.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Debía yo reaccionar? Ahora resulta que un payaso es más hábil que yo, que ni una hembrita sin chiste me tiene consideración. El resto es indescriptible. Cogieron frente a todos, sin pudor, sin vergüenza. Ella le dijo Te quiero; ella le dijo Vente a vivir conmigo; ella le dijo Vete a la chingada; ella le dijo Perdóname por favor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Todo terminó en la madrugada. Cuando el italiano aceptó estar vencido por el sueño los demás regresamos al primer piso, incluido el canelo. Dormimos en el suelo y pensé en lo patético de mi presente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dicen que la almohada es la mejor consejera. Yo dormí sin almohada, pero aún así la imaginé recomendándome hacer algo para no irme en blanco. Le di vueltas al asunto y encontré la respuesta. En cuanto dieron las ocho de la mañana regresé al 602, toqué el timbre y mi chaparrita abrió. Su cara era aún más espantosa. Estaba cruda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&amp;shy;―¿Quién eres? &amp;shy;―su mente estaba en blanco.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Entré sin pedir autorización, me senté en su sofá y le mostré las fotos donde cogía alegremente con el Canelo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¿Tú crees que tu papá…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¿Cómo crees? ¡Me mataría si se entera!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La noche vuelve hermosa a cualquier esclava, incluso a las que trabajan para Nike. En cambio, la luz de las ocho de la mañana te genera una linda realidad. Los shots de tequila no impidieron que recordara la presunción de Fer en cuanto al dinero que guardaba en una cuenta personal, cantidades generosas cortesía de su progenitor, el jarocho.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Nena, estamos en crisis, y a diferencia de los tuyos, mis padres no tienen dinero alguno. Vayamos al banco, me das toda tu plata y las fotos las mandamos a chingar a su madre. ¿Te late, chocolate?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hecho el negocio, borré las evidencias frente a sus chistosos ojos. Y le di un besillo en la mejilla, como muestra de que todo estaba en orden.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por la noche, a sugerencia de Luis, siempre tan fastidioso, salimos a Garibaldi. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Bebimos, cantamos, y cuando todo parecía terminar, solté: “Vayamos por las putas, yo invito”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Canelo no pudo más, estaba agotado. Lo dejamos dormir en la camioneta mientras los demás nos revolcábamos con unas rusas bien sabrosas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y al siguiente día nos fuimos a ver a Radiohead, pero ya fue lo de menos.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-6864869073460760264?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/6864869073460760264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=6864869073460760264&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6864869073460760264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/6864869073460760264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/03/el-canelo.html' title='El Canelo'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SccxeLwg7vI/AAAAAAAAAJM/yOKAG-L1WK4/s72-c/DSC03530.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-940818036267987686</id><published>2009-03-02T23:27:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:21:36.022-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura grupera'/><title type='text'>Bailazo de inauguración</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SbTCYkcep3I/AAAAAAAAAIE/mf7yX0JC_iY/s1600-h/yonics.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311083587932432242" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SbTCYkcep3I/AAAAAAAAAIE/mf7yX0JC_iY/s320/yonics.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Quienes vienen por primera vez a Urameo suelen llevarse la impresión de que este pueblo es bonito, agradable, colorido, festivo. Pero la verdad es otra. Aquí el turista llega durante la Feria del Capulín, una fiesta tradicional por excelencia, o el 28 de agosto, que es cuando celebramos al patrón San Agustín, cuya orden de feligreses encabezaron en el siglo XVI la construcción de nuestro templo, una verdadera joya colonial, como dice el profesor Cliserio cada vez que alguna persona importante arriba a esta comunidad ubicada en la cima de la montaña. Fuera de esas dos fechas los uramenses permanecemos en la sombra, en el aburrimiento total. Mi hermano mayor me confió esto: “Dicen que cuando uno muere ve pasar toda su vida en pocos segundos; de ser cierto, nosotros sólo veríamos el tractor de don Ángel que a diario pasa frente a la casa mientras desgranamos el mais”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La Feria del Capulín inició en 1977 y desde entonces es el motivo para que todos salgamos por la noche para disfrutar de los juegos mecánicos. Es también la única oportunidad para cenar hot cakes, elotes con mayonesa o tacos al pastor, pues por alguna razón a nadie se le ha ocurrido ofrecer tales platillos durante el resto del año. Claro está que los futbolitos, el tiro sport y los carritos chocones nos vuelven locos a niños y grandes, a hombres y mujeres por igual. Otro atractivo es la elección de la Reina del Capulín, pues la muchacha será la encargada de recibir a los invitados especiales, esos que por una vez en 365 días se acuerdan de que existimos. Aún recordamos con alegría aquella primera vez en que un gobernador se paró en Urameo; fue el ingeniero Cadenas, que siempre le ha tenido cariño a esta tierra, y eso que ni nació por aquí. Entre vítores y confeti, el ingeniero prometió que haría lo necesario para instalar una procesadora de fruta y generar el progreso de la región. Todos le aplaudimos e incluso el profesor Cliserio alzó su voz para gritar: “¡Que viva nuestro gobernador Cadenas!”, y todos lo secundamos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esto de la elección de la Reina del Capulín también tiene su historia, pues hay familias que por tradición postulan a la adolescente en turno y la convierten en la emperatriz del año, les cueste lo que les cueste. Por ejemplo, doña Gloria (a quien le apodan la Nube Gris) ha invertido una fortuna para que toda su descendencia femenina obtenga tal distinción, y es que el sistema de elección funciona así: la ganadora es quien más votos recibe, pero el voto cuesta. De esta forma, la familia de la candidata puede comprar los boletos que pueda, meterlos a la urna y esperar a que las dos contrincantes no sean tan simpáticas y hermosas como para provocar que todo el pueblo les dé su voto. Total que bajo esta modalidad tan poco democrática, la Nube Gris hoy presume las coronas que le han colocado a casi todas sus hijas: Yeverina, Juana, Carmela, Rafaela, Tomasa y Gloria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sí, dije “casi”, porque sólo en una ocasión el prestigio de la familia Chávez Cerdo, la familia de la Nube, se ha visto empañado con la derrota. Ese año quedará marcado no sólo por tal excepción, sino porque fue la primera vez en que un grupo importante y famoso engalanó el baile de apertura de la Feria del Capulín. Nadie lo podía creer cuando Ponciano pintaba las bardas de la calle Cantarranas:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;“Sensacional bailazo de inauguración, por primera vez en Urameo el internacional grupo Los Yonic´s, tocando todos sus éxitos”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hasta esa fecha lo mejor que habíamos visto era un conjunto de Queréndaro llamado Corazón Joven, cuya vocalista cantaba muy parecido a Maricela, aquella que era amante del Buki. El grupo tuvo tanto éxito que repitió su presencia por cinco años consecutivos, hasta que la muchacha quedó embarazada del baterista, lo que los obligó a olvidarse de la música y emigrar al otro lado. Entonces pues, la llegada de los Yonic´s era un verdadero acontecimiento y no faltó quien dijo que era falso, y que a la mera hora pondrían a otro conjunto en su lugar. Para no dejar dudas, el presidente de la Feria (Chilo, el tortillero) recorría en su coche las calles sintonizando Radio Tropical, y en la bocina se escuchaba el anuncio una y otra vez: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;“Sensacional bailazo, luego de su gira por Latinoamérica llega a Urameo el internacional grupo Loooooos Yooooonic´s”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La mesa de recepción abrió a las diez de la mañana, pero desde antes la Nube Gris y una gran comitiva ya hacían fila para depositar en las casillas (unas cajas de jabón Roma) los votos recolectados para Maricela, la última de la dinastía, la única que faltaba en ser coronada. Aparentemente la misión no era tan complicada si tomamos en cuenta quiénes eran las rivales: por un lado estaba Cecilia, la hija del Picochulo; su mayor virtud era haberse acostado con medio alumnado del Bachilleres, pero más bien eso le restaba la simpatía de las madres de familia, quienes celosas de sus vástagos, la tachaban como una ramera sinvergüenza. En tanto, la tercera en discordia respondía al nombre de Angelina, simpática güera nacida en Ojo de Agua de Bucio, uno de los pequeños ranchos que circundan Urameo. Sus ojos verdes y un cabello que llegaba más allá de la cintura, sumados a una sonrisa tierna, inocente, sin duda eran factor importante, aunque no suficiente para derrotar a la maquinaria financiera de la familia Chávez Cerdo. Sobra decir que Angelina era la única hija de Domitilo, el anciano que todos los días bajaba en burro para vender leña; un hombre pobre, más pobre que la tierra seca de su rancho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Así, mientras niños, mujeres y abuelos dejaban su voto en las cajas de jabón, de pronto llegó corriendo Pepe el loco, agitado, con sudor en la frente y los ojos irritados: “¡Ya llegó el camión de Los Yonic´s; vamos a verlos!” No terminaba de hablar cuando la muchedumbre salió despavorida hacia la bodega de mi tío Ramón, que en épocas festivas deja de ser una simple bodega para convertirse en el flamante Salón Aguilar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los berrinches de doña Gloria fueron inútiles, pues ninguno de los muchachos y muchachas la obedecieron cuando les ordenó que primero votaran por la Maricelita y luego fueran a donde les diera la gana. Lo peor del chisme es que cada elector traía en sus manos al menos veinte boletos pagados por la señora, cuyos estrafalarios cabellos se disparaban de puro coraje. Pero más se enojó cuando de repente vio venir a una andanada de campesinos cuyos rostros eran poco conocidos en el pueblo. Ellos, sus esposas y sus hijos bajaban de camionetas, burros y caballos para brindarle un voto a la Angelina, pues tampoco iban a dejar que la barrieran así como así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Chilo, el tortillero, fue quien tomó el micrófono para anunciar los resultados, para ponerle la corona a la nueva Reina del Capulín. Las tres muchachas se tomaron de la mano: Maricelita lucía segura, sonreía con cierta altanería. Cecilia le cerraba el ojo a todos, pues su atrevido escote dejaba poco a la imaginación. Y Angelina mostraba una cara como de jitomate, pues era la primera vez que se paraba enfrente de tantas personas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;―Estimados vecinos de Urameo, señor presidente municipal de Zináparo, presbítero Heberto de las Flores: es un honor para mí, como presidente de la Feria del Capulín, revelar quién es nuestra nueva emperatriz…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;(En ese momento el mariachi Ayer y Hoy se alistaba para hacer sonar las fanfarrias).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;―De acuerdo al cómputo final (es decir, a lo que arrojaban las sumas de una calculadora de bolsillo) la nueva embajadora de este pueblo es nada más y nada menos que la señorita Angelina López Téllez. ¡Un aplauso para nuestra nueva reina!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;(Y en ese momento el mariachi Ayer y Hoy hizo sonar las fanfarrias).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Más de la mitad de los presentes estalló en júbilo, pues nadie daba crédito a que la hija del leñador sería quien destronaba el imperio de la Nube Gris, quien por cierto exigió un recuento de los votos, algo nada ajeno a ella, pues era sabido su militancia en el Partido Revolucionario de la Democracia. Pero Chilo se negó, dando como argumento “un estallido social, un derramamiento de sangre por parte de esta bola de salvajes”, en referencia a los vecinos de Ojo de Agua de Bucio. (Chilo militaba en el Partido Nacional Accionario).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El Salón Aguilar fue insuficiente para la masa que deseaba bailar con las canciones románticas de Los Yonic´s. Muchos quedaron fuera y se conformaron con escuchar desde la calle melodías como Adiós cariño mío, Falsas promesas y Es mi amor secreto. Adentro, en el centro de la pista, la reina Angelina bailaba cadenciosamente con Piolín, el hijo menor del profesor Cliserio. Ambos se veían muy a gusto, disfrutando la noche, su noche. Maricelita decidió quedarse en casa, seguramente sollozando por la derrota, y de Cecilia no se supo mucho, sólo que se salió a mitad del baile y tomó un rumbo desconocido a bordo de la camioneta roja de Fermín, el hijo de mi tío Ramón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Las cosas iban muy bien, el primer grupo internacional que llegaba a Urameo nos tenía felices, pero como decía mi tía Lupe, en paz descanse, “no todos los días se muere un burro”. En medio de la muchedumbre un poblador de Ojo de Agua de Bucio, al parecer pretendiente de la Angelina, que le rompe la cara al pobre de Piolín. Su delgado cuerpo aun no tocaba el suelo cuando se armó tremendo alboroto. Los uramenses se lanzaron contra los bucios: volaron sillas, mesas, botellas de cerveza y de refresco. Una batalla campal que nadie pudo parar, ni siquiera el vocalista de Los Yonic´s quien invitaba a la calma: “Sí cómo no, pues qué pasó por ahí, vamos a seguir disfrutando de este bonito baile… sí como no, yo creo que hay que calmarnos…” Pero no terminó de hablar porque un botellazo de Victoria le estalló en plena frente, por lo que el resto de la agrupación huyó despavorida para esquivar los proyectiles.&lt;br /&gt;Preocupado por la situación, Chilo el tortillero intentó llamar a las fuerzas del orden, pero los policías que mandó el municipio ya estaban tan borrachos que nada pudieron hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Angelina, por su parte, supo esquivar los golpes y los botellazos. Dicen que muy campante salió por la puerta principal de la mano de Mayo, el hermano de Maricela, el hijo de la Nube Gris. El muy cínico se la llevó a su casa, la metió al cuarto y la despojó de toda su virginidad. Dicen que mientras ella gemía de placer, la Maricelita, en el cuarto de al lado, no dejaba de llorar, pues había deshonrado el prestigio de los Chávez Cerdo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-940818036267987686?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/940818036267987686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=940818036267987686&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/940818036267987686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/940818036267987686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/03/bailazo-de-inauguracion.html' title='Bailazo de inauguración'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SbTCYkcep3I/AAAAAAAAAIE/mf7yX0JC_iY/s72-c/yonics.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1963924313430027080</id><published>2009-02-14T13:37:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:19:33.398-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>La Prieta Ordóñez (Adiós Mukai)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZc6m2uOlrI/AAAAAAAAAHU/67jnPhEWtNk/s1600-h/fea.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302771525450897074" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZc6m2uOlrI/AAAAAAAAAHU/67jnPhEWtNk/s320/fea.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si me ligué a la Prieta Ordóñez fue porque no me quedaba de otra, digamos que fueron las circunstancias. Esa noche llegué al tugurio, una marranada llamada Mukai, ¡carajo!, los baños siempre son un asco y los meseros se andan besuqueando en lugar de atender las mesas como Dios manda. Pues ahí llegué, solo, en espera de que José Juan, el ojete de mi compadre, arribara para compartir las chelas. Nunca lo hizo, andaba en una fiesta en casa de Sofía, una morra flaca y guapa, vaya que está guapa. Me apoderé del balcón, encendí un cigarrillo y pedí una cerveza León, que a esa hora aun valía ocho pesos, al menos un precio módico, proporcional a la calidad de la cantinucha. Pasaron algunos minutos, yo me resistía a seguir solo, volteaba a todas partes pero no había ningún rostro conocido; apenas se contemplaban endebles figuras de borrachos taciturnos, cuerpos descompuestos y voces titubeantes, se respiraba una decadencia ramplona, un aroma de historias perdidas relatadas por sus mismos actores, llantos lamentables con música de fondo. Pedí una última ronda. Fui al baño. Oriné. Me miré en el espejo. Pedí la cuenta. Y cuando bajaba las escaleras me encontré con Roberto.&lt;br /&gt;─ Hey, cuánto tiempo, ¿no me digas que ya te vas?&lt;br /&gt;─ Pues sí, ya es hora…&lt;br /&gt;─ Hombre, quédate un rato, yo te invito lo que quieras. Ah, perdón, se me olvidaba presentarte, ella es Cristina Ordóñez, ¿te acuerdas?, sí, ya te hablé de ella, es quien está haciendo unos cortometrajes para el festival de Toronto.&lt;br /&gt;Cristina era la mujer más prieta y fea que había conocido en mucho tiempo, y según los relatos de Roberto, solía fantasear con cada uno de sus proyectos, incluso llegó a decir que participaría en los coros del próximo disco de Café Tacuba.&lt;br /&gt;─ Qué tal, Cristina, un gusto, pues entonces vamos a una mesa, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro cervezas después, la Prieta Ordóñez ya me tenía sujeto de la cintura, de su aliento apestoso salían palabras soeces, me decía: “¿Tú crees que deba hacer alguna dieta?, es que siento como que tengo pancita”. La pancita era una grosera protuberancia carnal que se escurría por todas partes; el físico de Cristina era amorfo, tan malhecho como un mutante de ciencia ficción. Su cabello estaba maltratado, apuesto que hace meses no pasaba un acondicionador por ahí, mucho menos algún aceite vitamínico. Roberto se había largado, a la distancia pude observar que platicaba con Erick, el dueño del Mukai, parecían hablar de negocios porque manipulaban una calculadora y anotaban en un cuaderno. Quise safarme de Cristina, pero me seguía aprisionando con sus enormes manos y cada vez tenía más pegado su desagradable rostro. Seguí bebiendo, planeando una treta para salir de aquel corral, para evadir las llamas del infierno. Inútil. La Prieta estaba cada vez más cachonda, y no sé si fueron las cervezas o el vulgar martini, pero mi cerebro comenzó a ceder, a encontrar algo placentero en aquel adefesio, a sentir la necesidad de acercar mis dedos a su enorme busto.&lt;br /&gt;─ ¿Es verdad que conoces a los de Café Tacuba, Cristina?&lt;br /&gt;─ Claro, Javi. ¿Sabes? Ya me acosté con Meme, el que canta la canción de Eres&lt;br /&gt;─ ¡Caray!, pues sí que eres importante, querida Cristina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La besé en la mejilla y de reojo vi llegar a Claudia, mi ex mujer; arribó acompañada por el imbécil de Carlos, un nerd experto en la computación. Hasta ese día Claudia pensaba lo peor de mí en casi todo, menos en mi buen gusto por las mujeres. Mientras estuvimos casados le fui infiel con abogadas y doctoras, con chicas banda y con estudiantes, pero todas con la belleza física como coincidencia. Así que no podía permitir que mi prestigio se fuera por los suelos; pellizqué la pierna de Cristina para que me liberara, pero confundió la señal, pensó que era un gesto de erotismo masoquista, emitió un quejido a decibeles desproporcionados atrayendo la mirada de todos los presentes; sí, dije de todos, y eso incluye a Claudia, que no sabía cómo reaccionar, pues al mismo tiempo que intentaba sonreírme, la Prieta Ordóñez, completamente ebria y enloquecida, comenzó a bailar sobre mis piernas e hizo una señal al dj para que pusiera un blues. El show comenzaba, los clientes comenzaron a rodearnos y a celebrarle todo a Cristina, que se desprendía de cada prenda cobijada por aullidos y aplausos varoniles. Yo sudaba frío, trataba de buscar a Roberto para que me quitara de encima a la bestia, pero desde luego que no lo haría.&lt;br /&gt;Pensé en todo el daño que le hice a Claudia, en los engaños y las mentiras; pensé que el ultraje era lo menos que merecía, pero aún así busqué sus ojos para implorarle ayuda. Lo único que se acercó fue la lengua de la Prieta, que se introdujo primero en mi oreja, luego en mi cuello y por último en mis labios. Nos besábamos ante los hurras del personal, ante la incredulidad de Claudia, quien tomó la manó del nerd para enfilarse a una prudente distancia.&lt;br /&gt;Terminado el espectáculo de la serpiente humana pedí una y otra cerveza, las bebía con la mayor rapidez, buscando perderme en un fango mental, desvanecerme y ya nunca despertar. Pero los efectos etílicos me obligaban visitar el baño, cosa que inevitablemente me encontraría con Claudia. No aguanté más, como pude enfilé mis pisadas hacia el retrete.&lt;br /&gt;─ Javier, qué gusto. ¿Cómo va tu vida? Supongo que bien, hasta con nueva novia, ¿no? Es linda…&lt;br /&gt;El imbécil del nerd no aguantó la carcajada. Entre nubarrones pude observarlo, medí la distancia, apreté el puño y saqué todo mi odio, pero al intentar romper su cara mi cuerpo perdió el control y cayó sobre la mesa, rompiendo botellas y ceniceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiese querido una vida distinta, una esposa inteligente como Claudia, emprendedora como Lupita, tenaz como Isabel, divertida como Alondra. Pero el destino tenía otros planes. Esa misma noche, intoxicado y abatido, le pedí a la Prieta que se casara conmigo. Aceptó de inmediato y no sé cómo, pero horas después consiguió un juez que obtuvo mi firma condenatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dije Condenatoria? Cristina resultó una mujer adinerada, con una lujosa residencia en Tres Marías, cuatro autos último modelo y, en efecto, era amiga de los de Café Tacuba. No me arrepiento de haberme casado con ella, pasamos días divertidos y viajes inolvidables. Lástima que no soportó la dosis que a diario le administré en los desayunos. Ahora descansa en el camposanto mientras yo busco el número de Marifer, una trigueña que conocí en Velvet: claro, un verdadero antro de lujo, y no esa basura llamada Mukai.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1963924313430027080?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1963924313430027080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1963924313430027080&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1963924313430027080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1963924313430027080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/02/la-prieta-ordonez-adios-mukai.html' title='La Prieta Ordóñez (Adiós Mukai)'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZc6m2uOlrI/AAAAAAAAAHU/67jnPhEWtNk/s72-c/fea.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7603358105502371547</id><published>2009-02-09T12:23:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:24:58.552-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Resentido'/><title type='text'>Jorge Reyes, in memoriam</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZCRcr5QaPI/AAAAAAAAAHM/f_5GxRAP-Sk/s1600-h/reyes+jorge.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300896683420313842" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZCRcr5QaPI/AAAAAAAAAHM/f_5GxRAP-Sk/s320/reyes+jorge.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El alcohol, el futbol y un poco de hueva se cruzaron en mi camino este fin de semana. Así que hoy lunes, revisando la prensa en línea, descubro un hecho lamentable: el sábado murió Jorge Reyes, el etno-músico nacido en Uruapan allá por 1952. La primera vez que supe de él fue por un viejo casete que alguien me regaló; la cinta magnética estaba llena de un viaje pacheco por las órbitas de nuestros antepasados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Luego un amigo me contó que lo había visto tocar en Pátzcuaro, un 2 de noviembre, y que la experiencia le había resultado aterradoramente brillante. Poco a poco fui consiguiendo más música de Reyes y también supe que inició como rockero en Chac Mool, una banda de progresivo, o algo así.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La primera vez que lo vi en vivo fue en el Teatro Morelos, de Morelia, a donde llegó con todo su ritual, incluyendo velas, inciensos y desde luego una serie de instrumentos sonoros prehispánicos que sólo él sabía armonizar. Tuve la suerte que al término del concierto me regalara unos minutos para entrevistarlo. Entre otras cosas me dijo que Chac Mool había terminado por aburrirle, y que el rock le parecía una cosa superficial, una pose. Yo no estaba muy de acuerdo, pero si lo decía él, había que concederle cierta razón.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con el tiempo la figura de Jorge Reyes fue creciendo, con producciones independientes, comprometidas con el tributo a las culturas milenarias. Verlo tocar resultaba siempre alentador, pues a diferencia de alguna banda comercial, lo de este compadre era siempre distinto, un nuevo ritual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La última vez que lo vi fue en Acapulco, al año pasado. Junto a sus músicos inauguró el Festival de Cine de ese puerto, llenando de humo y vientos musicales la terraza de un elegante edificio. Pero no fue precisamente una noche armoniosa, pues el sonido era de pésima calidad, lo que lo enfureció al grado tal de liarse a gritos con uno de los organizadores.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Días después volví a topármelo, esta vez en una discoteca acapulqueña de lo más fresa. Llegué con César, compañero de trabajo que de inmediato notó algo peculiar en la pista de baile: “Mira, cabrón, ¿no es ése güey el padrecito de TV Azteca?”. Se refería a un sacerdote que suele aparecer en distintos programas de dicha televisora dando consejos para que las familias se vayan al cielo. Sin la sotana y sin tapujos, al sacerdote se dejaba abrazar por distintas chicas mientras el dj le subía a las rolas de reggaetón; se conjugaba con ellas para dibujar coreografías mamonsísimas, bien candentes. La escena nos contagió hasta el punto de buscarlo y pedirle que se dejara tomar una foto con nosotros. Accedió de lo más amable, y no le importó que César y yo presumiéramos ante la cámara nuestras cervezas. Queríamos demostrar que estábamos bebiendo con el famoso padrecito, que en honor a la verdad, echaba mucho desmadre, pero nunca lo vimos chupando o pasándose de lanza con alguna nena al estilo del fallecido Marcial Maciel.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si la noche era un poco bizarra, más tarde se pondría peor. De pronto a la bulla creada por el representante de Dios se unía ni más ni menos que el mismísimo Jorge Reyes. Así es, el músico que le canta a los dioses aztecas ahora bailaba, desenfrenado, esa canción de Chayán cuyo coro dice: “Fieeeeesssta/ en Ameeeerica” Me quedé absorto, mi ingenuidad suponía que este tipo de personalidades jamás sucumbían ante las fiestas fresas y sin propuesta. Nada más erróneo. Don Jorge bailaba con su mujer y también levantaba los brazos y cantaba a todo pulmón la rola de Luis Miguel que dice: “No culpes a la noooooche/no culpes a la plaaaaya/ no culpes a la lluuuuvia/¿será que no me amas?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A la mañana siguiente supuse que todo había sido un extraño sueño, pero César reafirmaba lo acontecido. Jorge Reyes, el enviado de los dioses prehispánicos, también le entraba al pop y al reggaetón. Era un mortal más, como cualquiera de nosotros.&lt;br /&gt;Descanse en paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7603358105502371547?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7603358105502371547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7603358105502371547&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7603358105502371547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7603358105502371547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/02/jorge-reyes-in-memoriam.html' title='Jorge Reyes, in memoriam'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SZCRcr5QaPI/AAAAAAAAAHM/f_5GxRAP-Sk/s72-c/reyes+jorge.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-3516017944346141533</id><published>2009-02-03T23:47:00.000-08:00</published><updated>2009-02-02T00:52:22.311-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SX1qi9eiZgI/AAAAAAAAAG0/-q44j0Os-Yc/s1600-h/serrano+lim%C3%B3n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295505885708314114" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SX1qi9eiZgI/AAAAAAAAAG0/-q44j0Os-Yc/s320/serrano+lim%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-3516017944346141533?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/3516017944346141533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=3516017944346141533&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3516017944346141533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/3516017944346141533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/01/blog-post.html' title=''/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SX1qi9eiZgI/AAAAAAAAAG0/-q44j0Os-Yc/s72-c/serrano+lim%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-7329067502113404814</id><published>2009-02-02T00:50:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:17:37.856-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura grupera'/><title type='text'>Convulsiones</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“¡Dejen en paz a esa criatura!”, aulló el noble director de la Primaria Josefa Ortiz de Domínguez. ¿La razón? Una bola de insensatos golpeando la cabeza de un niño de recién ingreso. ¿Quién era ese niño? Yo. Así se me recibía en el otoño de 1986, año en que aparecí en los patios de una escuela por demás hostil, llena de mocosos campiranos que de inmediato detectaban el tufo del extranjero, el invasor, el chilango que viene a sentirse la gran cosa. Mi única arma era el conocimiento. No sé ahora, pero en ese entonces la educación pública del DF superaba a la de provincia, así que hasta el más mediocre de la clase podía llegar a un pueblo michoacano y derrotar a sus nuevos compañeros en cualquiera de las asignaturas. Los coscorrones se me dejaron venir antes de que se entonase el Himno Nacional, antes de que cuatro niños y dos niñas hicieran una breve marcha ondeando el lábaro patrio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El primero en atacarme fue Mayín, un zotaco de cabello crespo y ojos hundidos. “Tú me la pelas”, me advirtió, para enseguida arrendar a otros imberbes que me atestaron golpes sin piedad alguna. Terminados los honores de ese lunes 7 de septiembre fue momento de ingresar al salón y entonces sí saber de lo que estaba hecho, medir si mi sangre defeña iba complementada con la actitud valiente de un jugador que por vez primera pelea en calidad de visitante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sentado en un pupitre del rincón, lo primero que observé a detalle fueron las hermosas piernas de Erika, quien de inmediato me acogió con una sonrisa que descubría sus dientes amarillos y engordaba su de por sí chata nariz.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¿Qué tanto le ves a mi hermana, pendejo? ―la voz era de Mayín, así que más valía rezarle a quien fuera para que me salvara de mi primera golpiza en la escuela de Urameo. Apenas se escuchó la amenaza del verdugo y el resto de escolapios ya estaba de pie, en espera de que mi nariz saliera volando en pedazos, de que el piso de cemento se ensuciara con mi sangre capitalina. No dije nada ni cerré los puños para aceptar el reto, sólo se me ocurrió voltear hacia Erika y pedirle mentalmente que tranquilizara a ese engendro con el que vivía. Pero la Diosa Fortuna tenía un nombre; era la maestra Paty, mujer obesa y de rostro tan redondo como Júpiter. Arribó al aula y entonces Mayín tuvo que retroceder, no sin advertirme, con voz queda, la clásica amenaza de “nos vemos a la salida”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Serena, con temple de metal, la maestra Júpiter rompía el hielo para conocer al intruso de la clase. “Vamos a dejar que el nuevo compañero se presente. ¿Cómo te llamas, bonito?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Francisco, Francisco Javier ―dije.&lt;br /&gt;―Pinche nombre de telenovela, no mames ―dijo Fósforo, sentado al lado de Mayín.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Fósforo era apodado así por el color de su cabello, y la primera vez que me atreví a llamarlo por ese alias encajó dos de sus dedos en mi cuello, ordenándome que en adelante lo llamase por su nombre: Israel, Israel Farfán. Fósforo también tenía una hermana en el mismo salón, Chabela, y una iguana era lo más parecido a ese moreno rostro lleno de imperfecciones. Chabela, como Erika, le coqueteaba al invasor, sólo que ella, sabiendo que no tenía el más mínimo atractivo, abrió las piernas y dejó que le viera los calzones rojos, cosa que aún ahora me produce convulsiones. Vaya primer día, ni siquiera arrancaba la clase y ya tenía dos enemigos encima, más sus respectivas hermanas en espera de perder la virginidad a sus escasos ocho años de edad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―No puede ser que este niño domine las tablas de multiplicar y ustedes no puedan ni con las sumas más sencillas. ¿Acaso no les da pena? ―la observación de Júpiter resultaba de lo más inoportuna, pues sólo exaltó la rabia en el bando de los rudos y provocó que Chabela volviera a abrir sus animalescas extremidades inferiores.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Israel, pasa al pizarrón y por favor resuelve los dos ejercicios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Tengo que ir al baño ―fue la respuesta de Fósforo, y sin esperar la autorización de la maestra abandonaba el salón. Entonces en la escuela sonó La marcha de Zacatecas, cosa que me desconcertó por completo. ¿Qué significaba aquello? Que las clases concluían, pues en vez de chicharra, en la primaria de Urameo se hacía estallar ese himno regional para dar por concluido el día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―No les tengas miedo, Israel es bien pendejo para pelear ―me advirtió Chabela, rozando sus dedos con los míos, cosa que aún ahora me produce convulsiones. Sin embargo, yo estaba seguro de algo: nadie con los pelos rojos puede ser un pendejo con los puños. ¿Y qué esperaba de Mayín? El peor día de mi vida estaba por comenzar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Apenas caminé unos metros, buscando la salida a la calle, y Mayín ya estaba con su suéter en la cintura. Sería el primero de la tarde. Los demás se arremolinaron a nuestro alrededor, mientras que los profesores abandonaban las instalaciones, sin hacer nada por detener el próximo baño de sangre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Dame la mochila güey &amp;shy;―me dijo Cotoyo, un chiflado que lucía más que emocionado con la pelea.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mayín y yo cerramos los puños y adoptamos esa posición de fajadores en un primer asalto. Nos perfilamos levantando las manos a la altura del cuello y nuestras miradas eran inmutables. Así duramos tres minutos, con nuestros cuerpos separados por escasos centímetros, pero sin que ninguno diera el primer golpe. Entonces la voz de Cotoyo alegó: “Ya pues güeyes, nomás se están haciendo pendejos”, y a su observación se sumó la de Fósforo, que se metió entre Mayín y yo, abrió la palma de su mano derecha y la puso entre una y otra boca.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―El que escupa primero, gana.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mayín soltó un gargajo de olimpiada, Fósforo quitó la mano y mis ojos vieron en cámara lenta cómo ese espeso cuerpo líquido llegaba desparramándose a mi rostro, entre nariz y cachete. Las risas de los aficionados estallaron y Fósforo puso su mano sobre mi hombro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―¿Te asustaste, di?, no te creas, nomás estamos jugando contigo. ¡Bienvenido a Urameo!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Librarme de una pelea que seguro habría perdido era un gran alivio. El par de cabroncitos habían gastado una muy buena broma, pero sus respectivas hermanas no mentían con sus coqueteos. Al siguiente día, cuando el recreo estaba por terminar, el refresco Boing hacía estragos en mi cuerpo. Fui al baño y de pronto escuché la chillante voz de la Chabela: “Paco, enséñame tu verga, ándale”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La iguana estaba frente a mí, levantando su falda, tocando sus piernas con las manos que subían lentamente hasta llegar a los calzones rojos, los mismos del día anterior, cosa que aún ahora me produce convulsiones. Me miraba con una lujuria inapropiada para su edad, pues ni siquiera se le habían desarrollado los senos. ¡Su pecho era tan plano como la bandera de México! Pensé en pedir auxilio, pero también pensé que eso sería absurdo; tal vez ella volteara la tortilla acusándome de haberla metido a la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Impávido, dejé que Iguana metiera su mano en mi pantalón, que sus dedos frotaran mi entonces pequeño y lampiño miembro. Toda ella era tan fea como el gargajo que me arrojó Mayín, pero había en esos dedos un extraño encanto, una magia, un secreto que aún no puedo comprender. Chabela provocó mi primera erección en el maloliente baño de la Josefa Ortiz de Domínguez, cosa que aún ahora me produce convulsiones. No pasó a mayores. Salió sin que nadie la husmeara y yo ahí me quedé por un rato más, en espera de que mi amigo volviera a su posición y tamaño natural.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Desde ese día le tengo un enorme aprecio a las mujeres feas. ¡Son ellas las que me han mostrado el universo con todo y la basura espacial! Sobra decir que perdí la virginidad a los diez, en quinto grado, paradójicamente. Erika me regaló sus piernas, con todo y el tesoro que había en medio. Ambas, la chata y la cara de gargajo, hicieron de mí un buen hombre, un padre ejemplar que hoy narra estos pasajes para que sus pequeñas hijas logren conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-7329067502113404814?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/7329067502113404814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=7329067502113404814&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7329067502113404814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/7329067502113404814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/02/convulsiones.html' title='Convulsiones'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-5578788330683983578</id><published>2009-01-25T13:04:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:17:37.856-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura grupera'/><title type='text'>La noche en que Jesucristo se orinó en público</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;―Señor mío, acuérdate de mí cuando hayas llegado a tu reino.&lt;br /&gt;―Ese día estarás conmigo en el Paraíso, hijo mío.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya con la corona de espinas sobre la cabeza, y la frente llena de jarabe de color rojo, Jesucristo se pone condescendiente con Dimas, el buen ladrón, que al presentir la inevitable muerte se arrepiente de sus pecados terrenales. En tanto, Gestas no niega su espíritu rufián al increpar a su vecino.&lt;br /&gt;―¿No que eres Dios?, ¡Bájate de esa cruz!. ¡Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los tres actores crucificados en el supuesto Monte Calvario de Urameo son los mismos desde hace quince años. Jaime, el esposo de la maestra Paty, realmente es parecido al hijo del Creador, no sólo por la barba tupida, sino por unos ojos tristes y a la vez conmovedores. Dimas, el buen ladrón, no puede ser mejor encarnado que por Rancho, vecino del Polvorón que una vez cayó preso por robarse un canasto de pan recién horneado de encase Fermín. Y Gestas, el malo, es un personaje que nunca soltará Ponciano, el renegrido muchacho del pueblito de Jaramillo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De hecho, la mayoría de actores que cada año recrean las tres caídas de Jesús nunca le dan oportunidad a otras personas, pues en Urameo es bien sabido que todo aquel que personifica cualquier papel, incluso como un judío más del montón, tiene su lugar asegurado en el paraíso. Don Luis, el juez, siempre lleva la narración. Ha leído el mismo texto bíblico todo el tiempo, pero no siempre se entiende, porque el equipo de sonido de Lalo, mi primo el grupero, a veces tiene desperfectos en los cables. Poncio Pilato es Ringo el taxista, un borrachito que el resto del año se la pasa en el billar de Chuy, pero que en Semana Santa se rehabilita religiosamente para no quedarle mal a la concurrencia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Si comparamos el Vía Crucis de Urameo con el que luego pasan en la tele, creo que se llama Iztapalapa, no hay nada de qué ufanarse. El recorrido que hace aquí el Salvador es apenas de un kilómetro, la cruz pesa como 30 kilos, la corona de espinas no tiene espinas de verdad y los latigazos se los dan al madero, nunca al cuerpo de Jaime, que de antemano ya trae pintada la sangre. Lo que sí es de admirarse son las vestimentas de los judíos, con faldas siempre nuevas y cascos adornados con escobetas, un modelo que no he visto en ninguna otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Se podría decir entonces que cada Vía Crucis es igual en Urameo: Cotoyo, el chico, ha de salir como Simón el Cirineo para limpiar el rostro de Jaime-Jesucristo, y Cochetas correrá nervioso y gritando “¡soy libre, soy libre!”, como en su momento gritó Barrabás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y sí, básicamente siempre es igual, a excepción de un año en que Jaime no pudo ser crucificado porque nunca llegó de California, pues andaba arreglando los documentos de la maestra y las hijas para llevárselas al otro lado, cosa que hasta la fecha no ha ocurrido. Su papel lo ocupó Pancho, el hermano de Rancho, pero la barba postiza y los brazos tan delgados sólo le merecieron la burla de los niños-judíos que entonces gritaban con más ahínco “¡crucifícalo, crucifícalo!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aunque la muerte de Jesús ocurre por ahí de las tres de la tarde, en Urameo es costumbre que los tres sacrificados retomen sus posiciones en los maderos por la noche, pues es momento de que don Luis lea otros pasajes bíblicos y luego María, la esposa de José, recoja el cuerpo de su vástago. Y siempre llueve a esa hora (“es como si el cielo se pusiera a llorar con nosotros”, dice Pipo, el sacristán del pueblo), pero ni don Luis ni María ni los crucificados pueden salirse de sus personajes, pese a que el viento cala hasta los huesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La noche en que Pancho fue crucificado no llovió, pero el viento heladísimo que galopaba en Urameo es lo que hace inolvidable y única la crucifixión que ahora les cuento. Recuerdo cómo Jesucristo se retorcía entre la cruz, pues el calzón de manta de poco le servía para hacerle frente al inaccesible clima. Dimas lo mismo, apretando los dientes y mirando al cielo como pidiéndole al verdadero Dios que ya terminara con esa farsa. El único que ni se inmutaba era Ponciano el negro, de cuyos muy gruesos labios sólo brotaban escupitajos de vez en cuando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Entonces pasó lo inevitable; Pancho no aguantó más y de su entrepierna salió un abundante chorro de agua amarillenta que fue recorriendo sus muslos hasta llegar a la pantorrilla, para después mojar el palo vertical de la cruz, llegar al piso y dibujar un caminito uniforme que luego empapó los pies descalzos de María, quien impávida no dejaba de soltar lágrimas fingidas. Quienes estábamos ahí no dábamos crédito. Don Luis dejó de leer cuando alguien le codeó para que observara el imprevisto, y rápido se hizo a un lado para que sus zapatos recién boleados no se fueran a estropear con el sagrado líquido. Chago, el loco, soltaba carcajadas a diestra y siniestra, corría por todas partes diciendo: “¡Pancho se está meando, Pancho se está meando!” Y es que la vejiga parecía tan eterna como la vida del Señor; los segundos pasaban, pero el agua del cuerpo de Cristo parecía no tener fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pancho terminó de orinar y dejó caer su cabeza como si verdaderamente estuviera muerto. Cerró los ojos y no quiso saber si María, su madre, aún estaba de pie, mirándole con ternura a los ojos. Los ladrones de al lado siguieron el ejemplo y también simularon estirar la pata. Don Luis se tapó la nariz porque aquello realmente apestaba y Chago juntaba los orines en un vasito de papel para arrojarlos en la cara de los niños-judíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al año siguiente Jaime retomó su papel estelar, Pancho se fue de mojado y lo demás siguió igual. Incluso Cotoyo sigue siendo Simón el Cirineo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-5578788330683983578?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/5578788330683983578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=5578788330683983578&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5578788330683983578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/5578788330683983578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/01/la-noche-en-que-jesucristo-se-orin-en.html' title='La noche en que Jesucristo se orinó en público'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-2947302026415969044</id><published>2009-01-16T13:04:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:17:37.857-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura grupera'/><title type='text'>El puente de tierra</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Han pasado ya 18 años y hasta la fecha nadie sabe quién es el padre de la hija de la aguacatera. Varios son los sospechosos, pero si el pueblo en algo coincide es que todo empezó en el puente de tierra, ese camino que conecta a Urameo con Pico Bajo y que de tierra ya no tiene nada, porque hace cuatro meses que el nuevo presidente municipal lo cubrió con pavimento. Aquí, sobre esta antigua vereda, varios de nosotros jugábamos cruentas batallas entre el jochal lanzándonos todo tipo de proyectiles, principalmente chinchirrinas, piedras y hasta fragmentos de chinapos. También fue aquí donde me puse mi primera borrachera, por culpa de Omar, el chilango que venía de vacaciones en cada verano.&lt;br /&gt;Volviendo al asunto de Purita, que es como se llama la hija de la aguacatera, uno de los primeros chismes, y del que casi todos se creyeron en un principio, apunta a que en una tarde como cualquier otra (en Urameo cualquier tarde es como cualquier otra), la susodicha acordó verse bajo el único roble del puente de tierra con Fallos, el de la tienda de la plaza, que para esas fechas acababa de regresar de Chicago y andaba con ganas de fiesta. La cita se dio en la noche, pues la falta de luz convertía aquello en un camino peligroso, arriesgado, poco transitable. O sea, un lugar solitario. Doña Soledad, quien fue la artífice de esta versión, aseguraba que mientras iba a comprar carbón escuchó ciertos jadeos y eso llamó su atención. Caminó con cautela, pues imaginaba que alguien estaba herido y necesitaría de su ayuda. Pero no, lo único que vio fue un sombrero, un pantalón, dos zapatos y un vestido viejo sobre el piso. “Ese sombrero es de don Fallos”, concluyó rápidamente, y no hacía falta investigar lo del vestido, porque éste cubría una mediana canasta de aguacates.&lt;br /&gt;Dicen que doña Soledad no podía con el secreto y por eso se lo confesó al padre, acusándose de pervertida, de presenciar obscenidades. Se supone que la calidad de intermediario celestial obligaría al cura a cerrar el pico, pero él tampoco pudo contenerse y se lo confió a Tondos, el campanero de la parroquia, y que Tondos a su vez le dijo a su esposa para que ésta corriera la voz con doña Panchita la del molino y entonces sí ya nada se pudo hacer, porque cuando algo se dice en el molino de Urameo el resto de la gente lo sabrá inmediatamente. Quién sabe por qué, pero la esposa de Fallos ni se inmutó, ahí andaba como si nada, con su misma cara inexpresiva que uno se encontraba cuando le compraba frutas o verduras.&lt;br /&gt;Pero luego se filtró otra versión. Mi tía Tere, que es bien chismosa (en Urameo todas las mujeres son bien chismosas), salió con que en realidad el papá de Purita era don Luis, ¡el juez del pueblo!, ¡el esposo de Soledad! “Para mí que él es el papá de la criatura, Conchita”, le dijo a mi mamá cuando ambas descansaban en su clase de tejido. La teoría era tan simple como reveladora: esa noche era la primera vez que don Luis no llegaba temprano, y don Luis nunca llegaba tarde porque el juzgado cerraba a las 6 y al señor no se le conocía afición por el billar o cualquier otro de los pocos entretenimientos del pueblo. Angustiada, la señora salió a recorrer algunos rincones y entonces que lo cacha en el puente de tierra; “esa corbata es de mi marido”, concluyó rápidamente, y no hacía falta investigar lo del vestido porque… etc.&lt;br /&gt;La cosa era no perder la honra, así que luego de una acalorada discusión (que mi tía Tere asegura conocer en detalle) la pareja acordó perdonarse: ella a él por infiel, y él a ella por metiche. Pero como a doña Soledad se le cocían las habas por contarle a alguien, fue que acudió con el cura y sólo cambió al personaje masculino, según mi tía Tere en venganza por viejas deudas con las huertas familiares.&lt;br /&gt;Que ni Fallos ni don Luis, dijo Alvarita, la cuarentona cotorra de la caseta telefónica. Ese trabajo le ha permitido por años enterarse de conversaciones supuestamente privadas que intercepta con tan sólo levantar otra bocina siempre y cuando no haya más clientes que los mocosos jugando a las maquinitas: esos se alejan del mundo y pasan todo desapercibido. Bueno, pues Alvarita escuchó cuando Otilia la carnicera habló con su hijo que vive en Texas. “Ajá Lalo, tu papá está bien, ajá, sí, ¿cómo?, ahh, el que anda todo azorrillado es tu padrino, ¿qué?, ah, que el que anda todo azorrillado es tu padrino, porque lo cacharon con la aguacatera, sí Lalo, para que le vayas buscando lugar porque de seguro ya se va, ajá, ¿cómo?”&lt;br /&gt;El padrino de Lalo también se llama Lalo, pero se le conoce en Urameo como Leoba el fontanero. Según la conversación que escuchó Alvarita, Leoba fue a revisar una fuga de agua que salía de algún lugar del puente de tierra cuando vio que la aguacatera estaba haciendo de sus necesidades bajo el único roble que hay por ahí. Entonces no tuvo contemplaciones y se le echó encima, quitándole de un jalón el viejo vestido y amenazándola con matarla si gritaba. Resignada, la aguacatera cooperó y sólo soltaba un gemidillo de vez en cuando. “Uy Lalo, me contó tu prima Chenta que cuando vio la herramienta sobre el piso luego luego pensó: ‘esa es de Leoba’, y no hacía falta investigar lo del vestido porque... Lalo, Lalo, no te oigo hijo, bueno…”&lt;br /&gt;Con todos esos antecedentes, hoy me tiene sin cuidado que a mi hijo lo anden acusando de merendarse a la Purita. Lo mismo pueden sospechar de Bryan, el hijo de Rosalío, o del mariguano ese de Romano, el de la feria. En Urameo todos los hombres son bien calientes y todas las mujeres bien putas. Bueno, casi todas, porque Alvarita sigue sin varón, hasta la fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-2947302026415969044?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/2947302026415969044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=2947302026415969044&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2947302026415969044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/2947302026415969044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/01/el-puente-de-tierra.html' title='El puente de tierra'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1101872831026516498</id><published>2009-01-11T23:46:00.001-08:00</published><updated>2009-08-04T03:25:24.736-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>Camila</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:130%;"&gt;Para qué mentir. Mi primera noche con Camila fue tan rápida como un misil sobre los países mediterráneos. Apenas la tuve de frente, sus ojos mirándome traviesamente, sus muslos desnudos dejando acariciarse por mis manos, y fue suficiente para que no contuviera la explosión de mi erecta espada. Camila es la mujer más hermosa que he visto desde que tengo conciencia, carajo.&lt;br /&gt;Cuando llegó a la fiesta, en compañía de dos cuerpos femeninos que no merecen ser recordados, se olfateó en el ambiente una lucha para saber quién de los ahí presentes se quedaría con el tremendo ejemplar. Yo me descarté de inmediato, pues una hembra como Camila, con esos hombros tan redondos y esa cintura tan espectacular, jamás se fijaría en un tipo que no tiene nada, ni siquiera una buena conversación. Cuando en una fiesta aparecen mujeres como ésta suelo alejarme lo más posible, tal vez para que desde un oscuro rincón pueda observarla en toda su intensidad, disfrutar cómo algún arrojado la conquista, la seduce y se la lleva a la cama. Entonces es mi turno para entrar al baño y poseerla con la imaginación.&lt;br /&gt;Aburrido, me refugié en la cocina buscando un poco de hielo para mi vodka, y en esas andaba cuando la reina de la noche apareció ante mi ya extraviada mirada. Su blusa era delgada, como ella misma, y había en ese ropaje un detalle color miel que le combinaba con sus ojos. El pantalón de mezclilla se ajustaba en unas piernas espectaculares, y las curiosas sandalias color vino dejaban ver unos pies confeccionados por Nuestro Señor antes de que las espinas entraran a la cabeza de su hijo.&lt;br /&gt;―¿Y tú cómo te llamas, por qué estás tan apartado?&lt;br /&gt;―Me intimidan las mujeres bellas como tú, por eso estoy tan apartado. ¿Sabes qué hora es?&lt;br /&gt;Estaba dispuesto a irme a casa, borrar de mi mente la estúpida respuesta y hacer como que nada había pasado. Siempre funciona. Pero sin contemplarlo siquiera, ya estaba con Camila en el balcón, platicando de un montón de cosas, haciendo promesas de prestarnos libros y discos la próxima vez que nos viéramos. De reojo, observaba las miradas envidiosas de quienes se dicen mis mejores amigos. ¿Por qué no se conforman con masturbarse cuando pierden? Uno de ellos, Luis, intentó meterse a la plática presumiendo que ya tenía boletos para el concierto de Radiohead, y que incluso poseía uno de sobra para lo que se ofreciera. La estrategia falló, pues Camila no agregó nada al respecto y me pidió que la acompañara a la calle para buscar cigarros.&lt;br /&gt;―Yo tengo, no es necesario que salgas a esta hora―, jodía Luis.&lt;br /&gt;―Gracias, pero necesito mentolados y también un poco de aire fresco.&lt;br /&gt;Pasaron varios minutos para regresar al departamento. Ya en la calle, Camila me confesó que ni siquiera fumaba, pero que de alguna manera teníamos que zafarnos de ese mi amigo raro de los lentes.&lt;br /&gt;―¿Y entonces, paquito, cómo así que te intimidan las mujeres bellas?&lt;br /&gt;―La culpa es de una tal Maribel, me dio clases en preescolar y me enamoré de ella. Cuando se lo confesé, se echó a reír y me dijo que en cuanto me supiera abrochar solo los zapatos y dejara de orinarme en la cama podríamos charlar al respecto. Desde ese día le temo a las mujeres hermosas, como tú, Camila.&lt;br /&gt;―¿Y aún te orinas en la cama?&lt;br /&gt;No hubo respuesta, sólo una escandalosa carcajada.&lt;br /&gt;Apenas regresamos a la fiesta y Camila fue directa a la yugular. Acercó sus labios gruesos a mis deforme oreja izquierda y me soltó, sin pudor alguno: “¿Tienes condón, paquito?, si no, te doy tres minutos para conseguirlo, ni uno más, y el reloj ya está avanzando”.&lt;br /&gt;Pensé en pedírselo a cualquiera, pero rápido intuí que su envidia y egolatría se encimaría a una supuesta solidaridad viril. Entré al cuarto del anfitrión y me puse en su lugar. ¿Dónde guardaría yo los condones?&lt;br /&gt;―Encontré tres, cariño―, la seguridad ya estaba de mi lado.&lt;br /&gt;Y como comentaba al principio, apenas la tuve cerca, completamente desnuda, y mi miembro arrojó el segundo escupitajo de la velada, pues ya en el living, con sus manos casi tocando las mías, había originado un leve e imperceptible incidente.&lt;br /&gt;―No mames paquito, ¿eso es todo?, ¿qué vamos a hacer con los otros dos condones?, ¿quieres que le llame al rarito de los lentes?, ¿o los inflamos para prender la fiesta allá afuera?&lt;br /&gt;Tras unos besos ya sin mucho sabor, quedé más dormido que un anciano decrépito. Todo mi ser entró a una inmensa nada, me perdí por completo desperdiciando la oportunidad de mi vida, pues Camila ardía en deseos por ser revolcada.&lt;br /&gt;Y cuando desperté, Camila ya no estaba allí.&lt;br /&gt;(Olviden eso, creo que alguien ya había escrito algo parecido). Otra vez:&lt;br /&gt;Desperté cuando el sol pegaba como boxeador y por supuesto que la hembra más hermosa del rebaño ya se había largado. No pude dejar de recriminar mi patética falta de energía sexual para hacer un trabajo digno de semejante mujerón. ¡Carajo!, mi destino estaba condenado a compañías austeras, ridículas, como esas dos que llegaron con Camila.&lt;br /&gt;Mientras me vestía hice conjeturas. Seguramente fui la burla de todos, y Camila, efectivamente, terminó fornicando con Luis, siempre tan oportuno. Del suelo levanté mi móvil y además de percatarme que ya eran las 10 de la mañana, vi un mensaje sin leer y dos llamadas perdidas.&lt;br /&gt;Eran de Camila&lt;br /&gt;“Te espero el domingo afuera del estadio. 8 am. es hora de hacer deporte y LEVANTAR ese ánimo, paquito. Besos.”&lt;br /&gt;Al principio la idea me conmovió. Después de muchos años era momento de despertar al atleta adormilado por causa de los vicios, y qué mejor que al lado de la princesa Camila.&lt;br /&gt;Llegué un poco tarde, pero mi acompañante no lucía enfadada, sino al contrario, me recibió con un beso en la boca y me dio las primeras indicaciones. Trotaríamos alrededor de la cancha, para aflojar el músculo. Yo sólo miraba su cintura y sus pechos erectos, más firmes que cualquier soldado raso del Ejército.&lt;br /&gt;Fue el inicio de días muy tormentosos. Poco a poco, Camila me fue metiendo a una disciplina militarizada, que incluía clases de yoga, visitas al gimnasio, natación diaria y un régimen alimenticio incorruptible. ¿Por qué se esforzaba en mí? ¿Por qué se empeñaba en transformarme si había tantos otros que tenían lo que ella quería?&lt;br /&gt;Tras un par de meses de estar alejado de las cantinas y mis amigos, decidí abandonar a Camila, la mujer de mis sueños. Es cierto que gracias al ejercicio logré mejorar mi desempeño sexual, que incluso tres condones eran insuficientes para nuestros revolcones, pero, ahora lo sé, nada se compara a la frágil caída de un buen ron en la garganta, a la firmeza de la coca que quita cualquier borrachera pidiendo a cambio tan sólo unos milímetros de mis fosas nasales.&lt;br /&gt;Ya habrá otra vida para el ejercicio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1101872831026516498?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1101872831026516498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1101872831026516498&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1101872831026516498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1101872831026516498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/01/camila.html' title='Camila'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4420034026983954591.post-1699620289071949863</id><published>2009-01-06T22:36:00.000-08:00</published><updated>2009-08-04T03:25:24.736-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El amor en tiempos del Facebook'/><title type='text'>Faltas a la moral</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Hace no mucho que me encontré en la red a Diana, amiga que llevo algún tiempo de conocer: inteligente, agradable, de fiar, aunque de ideas que a menudo no comparto. Esa postura política, de tendencia izquierdosa, la suele manifestar cada que entra al messenger, poniendo frasesitas como “El pueblo no olvida” o “No están solos compañeros”. La última vez que por ahí la vi, hacía referencia a un concierto de Manu Chao al que, supongo, fue: “Pase lo que pase, venga lo que venga… última estación, esperanza”. ¡Bah!, tanto panfleto me pone mal.&lt;br /&gt;En fin, decía que hace no mucho la topé e inesperadamente entabló una conversación conmigo. Irritada, me contó cómo unos policías habían abusado de su autoridad, cómo habían agarrado a madrazos a unos pobres chavos durante el concierto de Maldita Vecindad. “Pues algo habrán hecho”, le solté, y su respuesta fue un par de signos de interrogación. Recordando su ideología, preferí rectificar para no meterme en una absurda discusión, así que mejor le pregunté qué había pasado, aunque en el fondo me valía madres. La versión de Diana, quien asegura haber visto todo, es que un par de chamacos andaban bailando slam y en una de esas se llevaron de corbata a otra joven que danzaba más pausadamente a ritmo de Pachuco, esa canción que La Maldita ha tocado hasta el hartazgo. Enseguida el par de uniformados arremetieron a punta de macanazos contra los mocosos, acusándolos de agredir a la escolapia, de cuya nada afilada nariz escurría un espeso hilo de sangre. (Lo de “nada afilada nariz” me gusta imaginarlo, pues Diana no se detuvo en describirme el físico de los involucrados).&lt;br /&gt;“Caray, pues qué lástima, qué le vamos a hacer”, le respondí a mi ciber amiga, en una intentona por concluir con la conversación. “Pues sí hay algo qué hacer”, me dijo (ya valió madre, pensé). En efecto, me propuso que publicáramos una crónica sobre dicho acto de barbarie en la revista que dirijo: “Yo la escribo, ándale, no hay que dejar que los tiras sigan abusando de nuestra juventud, no se vale, estamos en pleno siglo XXI y…” en fin, Diana continuó escribiendo y escribiendo, tanto, que hubiera bastado con copiar y pegar para publicar la crónica que solicitaba. Le inventé que la edición estaba cerrada, que mientras ella y yo conversábamos, los obreros de la imprenta estaban refinando y engrapando el nuevo y muy esperado número de Revés.&lt;br /&gt;Hasta ese día, si bien no idolatraba la figura policiaca, tampoco tenía muchas razones para odiarlos. El “abuso” de autoridad, siempre creí, tiene causas justificadas, sólo que nunca faltan los llorones que quieren sentirse más agredidos que el negro ese de Luther King. Y bueno, como sucede siempre en Internet, la conversación entre Diana y yo terminó así, abruptamente, sin despedida formal alguna.&lt;br /&gt;Todo esto viene a colación por lo que me sucedió después, un hecho donde estuvo inmiscuido un sujeto uniformado, con licencia para matar. Era una cálida tarde de agosto cuando Julia, que entonces era algo así como mi novia o amante (nunca lo supe) me llamó para que saliéramos por ahí a divertirnos. Yo estaba un poco cabreado con ella, pues una noche antes había preferido salir con sus amigos que con su servidor (el de usted, querido lector). Acepté, pues sabía que el remordimiento por haberme bateado la llevaría a complacerme en mis ataques de ansiedad sexosa. Luego de una cerveza en los portales y caminar sin rumbo fijo, nos internamos en esa basura de nombre La Taberna, un bar donde nunca cambia nada: dos bandas tocando al mismo tiempo y una bola de imbéciles celebrando las melodías de siempre.&lt;br /&gt;Ya en el fango, optamos por la parte baja, donde al menos tienen la decencia de cantar una que otra rola vanguardista, así como agregar el sax, un toque diferente a tanta cochinada sonora. Y nada, pasaron un par de horas, bebimos poco y platicamos menos. La cosa no iba tan bien. De pronto, harto de la rutina, tomé violentamente su cuello y la besé. Ella respondió calurosamente, hundiendo su lengua en mi boca. Perfecto, la fiesta ha comenzado, pensé. Ya en esas, subimos para ver qué pasaba arriba. ¿Pero qué iba a pasar? Nada. En medio de la multitud ahora ella dio el primer paso y me besuqueó con candela, así que permanecimos haciendo lo propio durante largos minutos, como si alguien hubiese untado un aditivo en nuestras respectivas papilas caliciformes (¿what?) Luego ella pidió la cuenta, yo pagué e intentamos marcharnos, pero una fuerte tormenta azotaba la zona centro de la colonial Morelia. El faje hubo de continuar mientras amainaba el aguacero, y cuando éste cedió un poco, salimos, de la mano, caminando a prisa hacia el portal Mariano Matamoros.&lt;br /&gt;No sé si a ustedes les ha pasado, pero de pronto este tipo de sensaciones corpóreas son imposibles de revertir. Inútil decir basta; lo animalesco de nuestro ser sale a flote. Julia y yo seguimos besándonos a placer, ahí, a mitad de un portal, a eso de las 2 de la mañana y con una brisa que de pronto arreciaba. No conté los minutos, pero debieron haber sido muchos, más que un primer tiempo en el soccer, seguro. Sé que lo debí hacer desde antes, pero cuando empezaba a maquinar en qué sitio podríamos tocar fondo, una lucecilla alumbró nuestros rostros. Provenía de una lámpara sujetada por, adivinaron, un policía. “¿No les parece que ya se están pasando de la raya?” escupió, para enseguida pedirnos nuestras identificaciones. No es necesario oficial, ya nos vamos, buenas noches, que descanse, dije mientras tomaba la mano de mi novia-amante-amiga (¿qué éramos?)&lt;br /&gt;―Nada de que ya nos vamos ―atajó―, necesito que se identifiquen.&lt;br /&gt;―No, no, no, no, no, no, no ―empezó a tartamudear Julia, como orate― le juro que ya nos vamos oficial, ya ahorita tomamos un taxi, se lo juro.&lt;br /&gt;Pero ni madre, el cabrón policía nos hizo entregarle nuestras id, y no sólo eso, nos trepó a la patrulla amenazándonos de “someternos” si seguíamos alegando.&lt;br /&gt;―Amigo, ya, aliviánate, si no estamos haciendo nada malo, no estamos robando, ni algo parecido, ¿o qué, tú no haces lo mismo con tu morra?&lt;br /&gt;―Yo no soy tu amigo, en primer lugar, y en segundo, me los voy a llevar por faltas a la moral, vamos a ir a la comandancia (chale, así ni se llama, pero eso dijo el culero) y desde ahí le vamos a llamar a la mamá de tu novia (él no sabía que ni mi novia era, ¿o sí lo era?) para informarle los actos en los que su hija fue sorprendida.&lt;br /&gt;―¡¿Cuáles actos?!, ―respondió la susodicha― No exagere, ya, en serio, déjenos ir, vamos a arreglarlo de otra forma, cómo cree que nos va a llevar, ni que fuéramos delincuentes.&lt;br /&gt;Julia me hizo señas, quería terminar con la abrupta e inesperada pesadilla. Entendí a la primera y saqué de mi cartera los últimos 50 pesos que traía, mismos que originalmente estaban destinados al taxi de regreso, si es que Julia rechazaba el plan de ir al cajero y meternos por ahí a hacer porquerías. Abrió sus de por sí grandes ojos, como diciéndome “¿eso es todo, miserable?”. Entre su bolso halló como 120, los juntó con lo mío y de plano se los arrimó al vigía.&lt;br /&gt;―Híjole, me están confundiendo, creo que no fui claro: me los voy a llevar detenidos por faltas a la moral. Así que guárdense su dinero, yo no soy de esos.&lt;br /&gt;No dijo más. Mi novia (…) intentó abrir la puerta de la patrulla, no sé si para correr despavorida, pero ya el guardián del orden había puesto los seguros contra delincuentes, como nosotros. Prendió el auto, corrió una cuadra y viró a la derecha. Julia realmente lucía asustada, mientras que yo, estoico, no sabía qué putas hacer. Luego de 5 minutos de recorrido nocturno se detuvo, ahí por el rumbo de la Merced.&lt;br /&gt;―Miren jóvenes, les voy a decir algo. ¿Saben cuánto tiempo estuve ahí, observando todo lo que hacían? No mamen, hasta fui a dar un rol, pensé que al regresar ya se habrían ido, pero no, ahí seguían, en lo mismo. Ya ni la muelan, orita están asustados, pero, si lo piensan bien, los acabo de salvar de un atraco. Porque de seguro nunca vieron que dos cabrones estaban por ahí, esperando el momento adecuado para asaltarlos y sabrá Dios qué más. Lo bueno es que yo andaba cerca, que si no…&lt;br /&gt;―Pues muchas gracias oficial, sí reconocemos que la regamos, pero ahora qué hacemos, no nos lleve, por favor. ―La voz era de Julia.&lt;br /&gt;―Miren, a mí el dinero que me ofrecen no me hace falta, yo tengo mi sueldo. ¿Pero saben qué? Se los voy a aceptar, nomás para que aprendan la lección y se cuiden. ¡Carajo!, si andan tan calientes vayan a su casa, a un hotel, pero no en la vía pública. ¿De acuerdo?&lt;br /&gt;Sin un centavo, caminamos varias cuadras hasta dar con un cajero. Saqué un poco de plata, suficiente para pagar el taxi que la llevara a su casa y luego a la mía; y un poco más, para simular que yo pagaría la mordida al oficial. Pero Julia no aceptó, estaba aún temblando y sólo quería estar en su cuarto, del que no debió haber salido. Yo creo que eso pensaba, seguro.&lt;br /&gt;En el trayecto a su hogar me planteó el hecho de que el polizonte se había quedado con nuestras direcciones (las anotó antes de regresarnos las id), lo que le asustaba en demasía. “No pasa nada, ya nos sacó dinero, ya, tranquila yuli” (le encabronaba que le dijera así, pero era tal su pasmo que ni lo notó, ja).&lt;br /&gt;―Te veo luego ―dijo antes de darme un beso seco―&lt;br /&gt;El último, porque a partir de esa noche Julia dejó de ser mi novia, dejó de ser mi amante y hasta dejó de ser mi amiga.&lt;br /&gt;Puta madre, cuánta Razón tenía&lt;/span&gt; Diana.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4420034026983954591-1699620289071949863?l=uninmoral.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uninmoral.blogspot.com/feeds/1699620289071949863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4420034026983954591&amp;postID=1699620289071949863&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1699620289071949863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4420034026983954591/posts/default/1699620289071949863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uninmoral.blogspot.com/2009/01/faltas-la-moral.html' title='Faltas a la moral'/><author><name>Valenzuela</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10161571112321004059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_GLHRs-C9YSY/SXPox4hKfvI/AAAAAAAAAGY/xNTCg7BFT1s/S220/boda.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
